El presidente de Bodegas de Salta, Alejandro Martorell, describió un panorama complejo para la actividad, con precios de uva estancados, baja demanda y alta carga impositiva.
Alejandro Martorell, presidente de Bodegas de Salta, dialogó con Efecto Dominó de Radio Lup 94.7 y se refirió a la situación actual del sector vitivinícola en la provincia. “Es un momento complicado”, afirmó, tras señalar que si bien la cosecha fue buena en calidad y cantidad, el precio de la uva se mantuvo en $600 por kilo, igual que en 2024 y 2025, cuando debería haberse actualizado a $1.900. “Eso también sucede porque muchas bodegas tienen gran cantidad de vino en sus tanques que no se pudieron vender”, explicó.
Entre las causas del panorama complejo, Martorell mencionó la baja en el consumo: mientras en la década del 70 se tomaban 92 litros por persona al año, hoy la cifra cayó a 15,7 litros, afectado por la oferta de otras bebidas alcohólicas y no alcohólicas. También señaló la complicada situación económica, que impacta en el poder adquisitivo, y el peso de los impuestos, que representan el 62% del precio de una botella de vino.
A pesar de las dificultades, Salta aún no registra cierres de viñedos como en otras provincias. “En Mendoza hubo una caída oficial de 25.000 hectáreas, pero extraoficialmente cerca de 40.000 hectáreas”, indicó Martorell. En Salta, el impacto se vio en la cosecha, con viñedos que quedaron sin recolectar por falta de rentabilidad. “Después se hace un vino que cuesta venderlo. Incluso se han vendido algunos vinos a menor precio que lo que valía la uva para tratar de bajar las cantidades en las bodegas”, agregó.
En relación a la ley de alcoholemia cero, Martorell consideró que debe revisarse. “No se puede castigar con la misma vara al que no es borracho. Todos los países avanzados del mundo tienen 0,5 y hasta 0,8 de alcohol en sangre y vemos que los accidentes no se producen con esas cifras”, sostuvo. Destacó la importancia del turismo enológico para la actividad y señaló que en Cafayate “hay gente que va a una bodega a hacer una degustación y cuando vuelve, la Policía en la ruta le quita el auto; tampoco pueden los enólogos volver a sus casas después de trabajar porque tienen problemas con la Policía”.
El presidente de Bodegas de Salta resaltó la calidad del vino local: “Son vinos más concentrados, con más color, con más cuerpo. El Valle tiene pequeños valles distintos entre sí que hacen que nuestros vinos sean muy interesantes”. Finalmente, recordó que están en tratativas con el Gobierno provincial para gestionar una emergencia económica e impositiva, ya que 4.000 familias dependen de esta actividad. “Alguna ayuda necesitamos”, concluyó.
