Una contadora analiza la carga tributaria y los gastos que enfrentan los comercios salteños, en el contexto de una caída del consumo y dificultades económicas.
Luego de los allanamientos realizados en el local “Divinas” por una causa vinculada a presunta evasión tributaria, la contadora Hermosinda Egüez analizó la carga impositiva que enfrentan actualmente los comercios y las dificultades económicas del sector privado en Salta.
La profesional explicó que la presión tributaria incluye tanto el pago de impuestos como los costos administrativos y obligaciones para cumplir con Nación, Provincia y Municipio. “La carga tributaria de un local es muy alta porque no solo es la carga directa, que es el pago, sino también la carga indirecta, que es todo lo que tenemos que hacer para cumplir. Entre todo eso estamos alrededor del 30 o 40%”, señaló.
Si bien reconoció que en los últimos años hubo intentos de reducir impuestos y simplificar procesos, sostuvo que el principal problema hoy es la situación de la microeconomía. “Que la inflación haya bajado es algo positivo, pero todavía a la microeconomía le está costando reaccionar. En los números macro puede verse una mejora, pero la gente siente que no le alcanza”, afirmó.
Egüez también se refirió a la caída del consumo y aseguró que los ciudadanos “eligen muy bien en qué gastar su dinero”, lo que impacta en los pequeños y medianos comerciantes. “Todavía falta que el ingreso alcance para tener un consumo razonable e incluso capacidad de ahorro o inversión”, sostuvo.
En ese contexto, remarcó que mantener un comercio abierto implica afrontar alquileres, servicios, proveedores y salarios. “No solo está la carga tributaria, también está la laboral. Tener trabajadores en blanco es un esfuerzo muy grande para el empleador”, explicó.
La contadora indicó que muchos comerciantes atraviesan dificultades para cumplir con sus obligaciones fiscales. “Los comerciantes no es que no quieran pagar. Muchos están pidiendo planes de pago porque realmente quieren ponerse al día”, aseguró.
En ese sentido, cuestionó que existan numerosas ejecuciones fiscales en un contexto económico complejo. “No parece oportuno que haya tantos juicios de ejecución fiscal cuando incluso el propio Presidente reconoce que la microeconomía todavía no logra acomodarse”, expresó.
Finalmente, pidió mayor acompañamiento del Estado y medidas más flexibles para la regularización de deudas. “Se necesitan planes de pago largos y beneficiosos. Nación, Provincia y Municipio deberían tener una mirada más empática con el contribuyente, que es quien sostiene con sus tributos la actividad del Estado”, concluyó.
