En la audiencia de este lunes, peritos y efectivos policiales presentaron imágenes de cámaras de seguridad y pericias que vinculan a los acusados con el crimen ocurrido en Campo Quijano.
El juicio por el crimen de María José Cabrera sumó este lunes nuevas pruebas y testimonios clave. Durante la audiencia declararon peritos y efectivos policiales, además de reproducirse imágenes de cámaras de seguridad tomadas la madrugada del hecho.
El debate, encabezado por el juez Marcelo Rubio, tiene como imputados a dos hermanos. Uno de ellos está acusado de homicidio simple y también enfrenta cargos por abuso sexual con acceso carnal contra su expareja. El otro llega acusado como partícipe secundario del homicidio.
Uno de los puntos más importantes de la jornada fue la exposición de un perito en Criminalística que participó del análisis del Fiat Súper Europa blanco señalado en la causa. Según explicó, se realizaron inspecciones sobre el vehículo, el lugar del hecho y cámaras de seguridad de la zona.
Durante la audiencia se reprodujeron secuencias captadas por una cámara del Sistema de Emergencias 911 ubicada cerca de la calle Castilla, en Campo Quijano. En las imágenes se observarían movimientos y maniobras de dos vehículos: el Fiat Súper Europa y un Ford Escort, además del desplazamiento de la víctima y otras personas.
El perito sostuvo que, con “grado de probabilidad”, el Fiat pudo haber intervenido en la embestida que terminó con la vida de Cabrera. Entre los elementos que respaldan esa hipótesis mencionó una filmación donde se ubica a la víctima acercándose al vehículo apenas segundos antes del impacto. También señaló que en el lugar se detectó una huella de aceleración.
Por otra parte, se brindaron detalles sobre el estado de las prendas que llevaba María José Cabrera aquella madrugada. Según expusieron los especialistas, el pantalón presentaba manchas, roturas compatibles con enganches y cortes realizados por personal de emergencias. Las zapatillas y la riñonera también tenían marcas de suciedad, fricción y manchas oscuras.
En relación al vehículo secuestrado, el perito indicó que fue inspeccionado más de cuatro meses después del hecho y que presentaba un importante deterioro, con daños viejos, partes filosas y pérdidas de aceite.
El hecho ocurrió la madrugada del 3 de diciembre de 2023, a la salida de un boliche de Campo Quijano. Según la acusación, uno de los imputados atropelló intencionalmente a María José Cabrera y luego escapó junto a su hermano. La mujer falleció días después en el hospital a causa de un shock séptico derivado de múltiples traumatismos.
