El Gobierno nacional oficializó un programa de retiro voluntario para trabajadores del INTA, en el marco de la reforma del Estado. La medida busca reducir la masa salarial y reorientar recursos hacia la investigación agropecuaria.
El Gobierno nacional puso en marcha un programa de retiro voluntario destinado a trabajadores del INTA, en el marco del plan de reforma del Estado impulsado por la gestión de Javier Milei. La medida fue oficializada mediante una resolución interna y apunta a reducir la estructura del organismo descentralizado a través de incentivos económicos para quienes decidan desvincularse.
El esquema está dirigido a empleados de planta permanente y contempla compensaciones económicas calculadas según la antigüedad y el rango escalafonario de cada trabajador. Además, el programa prevé algunos beneficios adicionales para quienes adhieran dentro de los plazos establecidos, como el mantenimiento temporal de la cobertura de obra social y pagos proporcionales por años de servicio.
Desde el Gobierno nacional señalaron que la iniciativa forma parte de una política de reducción del gasto público y reestructuración del Estado, buscando “optimizar recursos” y lograr una mayor eficiencia operativa dentro del instituto. Según explicaron fuentes oficiales, el objetivo es disminuir el peso de la masa salarial sobre el presupuesto destinado a investigación y desarrollo agropecuario.
No obstante, remarcaron que la reducción de personal apuntaría principalmente a áreas administrativas y estructuras consideradas sobredimensionadas, sin afectar directamente las tareas vinculadas a innovación y producción tecnológica. En ese sentido, desde Nación sostienen que buscan “profesionalizar” el organismo y priorizar proyectos con impacto directo en la productividad agroindustrial.
