Tras las amenazas de tiroteos en escuelas, las autoridades evalúan instalar cámaras de vigilancia. Desde la ADP advierten que podría violar derechos y leyes de protección de datos.
Luego de la reciente ola de amenazas de tiroteos en colegios salteños, que generó alarma social, las autoridades barajan como medida de seguridad la instalación de cámaras de vigilancia en los establecimientos. La iniciativa surge como respuesta a los retos virales que circularon por redes sociales y que obligaron a reforzar la custodia policial en diversas instituciones educativas de la capital y el interior.
Sin embargo, la posibilidad de monitorear las aulas ya genera voces encontradas. Desde la Asociación Docente Provincial (ADP) manifestaron su preocupación por el alcance de la medida, advirtiendo que la colocación de dispositivos sin un marco regulatorio claro podría afectar la dinámica escolar y los derechos de la comunidad educativa.
Fernando Mazzone, secretario general de ADP, reveló que ya recibió denuncias de tres colegios secundarios de la capital donde los directivos instalaron cámaras dentro de los salones. “Yo creo que si no tienen un consenso entre todo el personal de los establecimientos, están haciendo una clara violación a mi modo de entender de la libertad de cátedra”, sostuvo el dirigente a El Once TV.
Para Mazzone, la medida no solo afecta la labor docente, sino que también colisiona con normativas vigentes sobre la intimidad de los estudiantes. “Se están violando leyes específicas de la privacidad y protección de datos, tanto de chicos como de menores de edad, por lo que voy a elevar una nota a la ministra solicitando explicaciones”, adelantó sobre sus próximas acciones.
El representante gremial diferenció esta situación del uso de tecnología en el nivel inicial, donde reconoció que la vigilancia suele utilizarse para resguardar el comportamiento ante eventuales denuncias. No obstante, subrayó que “todo eso se puede llevar a cabo siempre y cuando haya un consenso” previo, el cual incluya a todas las partes involucradas en el proceso de enseñanza.
Finalmente, el dirigente remarcó que cualquier decisión de este tipo debe contar con la aprobación explícita de los profesores y de los padres de los alumnos. “Si los profesores están de acuerdo con que haya cámara dentro del aula, nadie va a discutir, pero tienen que consultarles también a los padres por qué motivo se van a poner”, concluyó Mazzone.
