El Gobierno nacional oficializó la designación de Daniel Alfaro, de 24 años e hijo de la senadora Beatriz Ávila, al frente de una unidad de gestión del PAMI en Tucumán. La medida se enmarca en la búsqueda de apoyos legislativos para eliminar las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.
El Gobierno libertario avanza en la búsqueda de los votos necesarios para eliminar las PASO en el Congreso. En ese contexto, el jueves se oficializó la designación de Daniel Alfaro, un joven de 24 años, al frente de una unidad de gestión del PAMI en Tucumán. El nuevo funcionario es hijo de la senadora por Tucumán, Beatriz Ávila, y del exintendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro.
El PAMI, organismo que depende directamente del Gobierno nacional, tiene en Tucumán a cargo a Ernesto Iramain, dirigente libertario y primo de Lisandro Catalán, referente de La Libertad Avanza en la provincia. Según detalla la resolución, el alta laboral de Alfaro quedará efectiva una vez que cumpla con los requisitos administrativos habituales para el ingreso al organismo, entre ellos la presentación de antecedentes, certificaciones y evaluaciones médicas y psicotécnicas.
Ávila y Alfaro son muy cercanos a Patricia Bullrich. En Tucumán se afirma que cada vez que la exministra de Seguridad visita esa provincia se hospeda en una casa ubicada en Tafí del Valle, perteneciente a un allegado del matrimonio. Germán Alfaro es un actor de peso en la política tucumana; el exintendente de la capital se consolidó en los últimos años como aliado del gobernador Osvaldo Jaldo, con quien mantiene una relación de cooperación política. Por su parte, Beatriz Ávila integró el bloque Independencia en el Senado y responde directamente a Jaldo en un contexto de negociaciones frecuentes entre el gobierno provincial y la Casa Rosada.
El gobierno trabaja para conseguir los votos que permitan aprobar en el Congreso el fin de las PASO. En ese marco, esta semana Lule Menem confrontó con la senadora salteña Emilia Orozco (LLA) debido a que sus críticas irritan al gobierno de Gustavo Sáenz, un aliado que debe aportar votos clave para la reforma electoral. Los roces se dieron durante una exposición económica sobre Keynes que Javier Milei brindó en el Palacio Libertad. Allí, Menem se acercó a Orozco para increparla; discutieron durante algunos minutos y el funcionario de Karina Milei le dejó en claro que sus críticas a Sáenz complican los intereses del gobierno.
Orozco quedó envalentonada tras ganar la elección en octubre del año pasado. La senadora libertaria se impuso incluso frente a Flavia Royón, la candidata de Sáenz. Desde entonces no cede en sus críticas y complica al gobierno en las alianzas con los gobernadores del norte. Días atrás, Royón mostró reticencia a aprobar el fin de las PASO tal como llegó al Congreso. «Está dispuesta a discutir modificaciones sobre las primarias pero no sacarlas. Se puede discutir la obligatoriedad o el financiamiento», dijeron desde su entorno.
