Cada 2 de mayo se conmemora el Día Internacional contra el Bullying o acoso escolar. En Salta, la problemática ya cuenta con normativas provinciales y un protocolo obligatorio de actuación en todas las escuelas.
Cada 2 de mayo se conmemora el Día Internacional contra el Bullying o acoso escolar, una fecha que busca generar conciencia sobre una problemática que atraviesa a niños, niñas y adolescentes en todo el mundo. El bullying no es un fenómeno nuevo, pero en los últimos años cobró mayor visibilidad, especialmente a partir del impacto de las redes sociales y del avance del ciberacoso.
Históricamente, comenzó a estudiarse con mayor profundidad en la década del 70, cuando investigadores europeos advirtieron las consecuencias del hostigamiento sistemático entre pares dentro del ámbito escolar. Hoy se entiende como una forma de violencia sostenida que puede manifestarse a través de agresiones físicas, verbales, psicológicas o digitales, y que deja secuelas profundas en quienes la padecen.
En la provincia de Salta, la problemática forma parte de la agenda educativa y legislativa, con medidas recientes orientadas a fortalecer la prevención y el abordaje. Por un lado, ya es ley la incorporación del artículo 88 bis al Código Contravencional, que establece sanciones para padres o tutores que no se involucren ante situaciones reiteradas de acoso escolar protagonizadas por menores. La normativa prevé multas o arrestos de hasta 30 días en casos de incumplimiento de los deberes de supervisión y acompañamiento.
En paralelo, el Ministerio de Educación implementó la Resolución N° 115/26, que fija un protocolo obligatorio de actuación para todos los niveles educativos, tanto en el ámbito público como privado. Este marco establece la intervención inmediata ante la detección o presunción de un caso, medidas de resguardo para los estudiantes involucrados y la participación obligatoria de las familias en el proceso de abordaje. Además, contempla la intervención de equipos técnicos especializados en situaciones complejas y la creación de un Registro Provincial Digital de Intervenciones, que permite centralizar y monitorear los casos.
Según relevamientos recientes, en Salta se registraron más de 1.500 episodios de agresiones verbales, 1.143 de agresiones físicas y más de 200 casos específicos de bullying, además de situaciones vinculadas al uso de redes sociales. Si bien estos números reflejan la magnitud del problema, también muestran un mayor nivel de detección y denuncia, lo que permite visibilizar situaciones que antes quedaban ocultas.
Especialistas coinciden en que el bullying no puede abordarse de manera aislada. La escuela, la familia y el entorno social cumplen un rol clave en la detección temprana, la contención y la construcción de vínculos saludables. Promover el respeto, fortalecer la comunicación y generar espacios de escucha son algunas de las herramientas fundamentales para prevenir este tipo de situaciones. En un contexto donde las formas de violencia entre pares adoptan nuevas expresiones, el desafío sigue siendo el mismo: construir entornos seguros donde cada niño y adolescente pueda desarrollarse sin miedo.
