Lucas Da Pena advierte sobre la retracción del gasto de los hogares y sus efectos en cadena, en un contexto donde los salarios no acompañan la suba de precios.
Tras conocerse el último dato inflacionario, el economista Lucas Da Pena analizó el escenario actual y advirtió sobre el impacto directo en el consumo y la actividad económica. “La gente está con miedo, entonces no gasta y si no gasta no hay consumo”, señaló en diálogo con el medio Pue!, describiendo un contexto marcado por la incertidumbre.
Según explicó, la principal preocupación no pasa solo por la inflación en sí, sino por el crecimiento económico. “Lo vemos en la mayoría de los salarios que no acompañan a la inflación”, sostuvo.
Uno de los ejemplos más claros es el aumento en alimentos. “La carne subió un 20% y la inflación fue de un 10%, entonces hay que reducir ese gasto. Se achican las necesidades y cae el consumo”, detalló.
En ese sentido, advirtió que la caída del consumo tiene un efecto en cadena: menor actividad económica, dificultades para afrontar deudas y un aumento en la morosidad. “Se empieza a complicar el pago de los préstamos”, explicó.
También apuntó al sistema financiero: “La morosidad aumenta porque los bancos te sacan la cabeza”, afirmó, en referencia a las altas tasas de interés.
Finalmente, planteó que para reactivar la economía es clave una intervención desde el Gobierno. “Si quieren apoyar, deben bajar las tasas de interés”, concluyó, aunque remarcó que el contexto forma parte de un proceso más amplio: “Todas las economías se van transformando”.
