Un oficial fue despedido tras agredir a un superior, quien es acusado de hostigar a su pareja, también agente. Un diputado provincial elevó el caso y reclama respuestas.
Un conflicto interno en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP), con epicentro en la Unidad N° 5 de Tartagal, derivó en una agresión física y posterior despido, mientras salen a la luz denuncias de acoso laboral y sexual. Según información recogida, un oficial de menor rango golpeó a un superior, fracturándole la mandíbula, hecho que motivó su separación del servicio.
Sin embargo, una versión posterior aportada por la pareja del agente despedido y respaldada por el diputado Nicolás Arce, señala que la agresión ocurrió en un contexto de prolongado hostigamiento. Una joven agente denunció de manera interna haber sido víctima de acoso sexual por parte del mismo superior agredido, quien además habría ejercido persecución laboral contra su novio.
La denuncia, presentada ante el Director de la Alcaidía General N° 1, detalla una serie de mensajes de contenido vulgar y discriminatorio enviados por el superior, identificado con las iniciales P.M.A. En las comunicaciones, el hombre realizaba comentarios inapropiados sobre la agente y descalificaba a su pareja con expresiones denigrantes.
El diputado Nicolás Arce, junto a otros legisladores, solicitó explicaciones formales al SPP y a otros organismos de seguridad provinciales. «Es un espanto lo que padecen las chicas que ingresan a estos servicios y la total desidia por parte de otros jefes», afirmó Arce, quien decidió exponer el caso públicamente para, según dijo, sentirse protegido y alentar a otras víctimas a denunciar.
Según la documentación presentada, el 10 de marzo, tras una discusión verbal, el oficial agredió al superior acosador, resultando en la lesión y su inmediato despido. Previamente, el joven había solicitado sin éxito un traslado para alejarse de la situación.
