Tras 16 años desde el título de Sudáfrica 2010, la selección española vuelve a ganar la Copa del Mundo, liderada por una nueva generación que tiene al joven Lamine Yamal como principal referente.
En 2010, Andrés Iniesta anotó el gol que le dio a España su primer título mundial en Sudáfrica, coronando una era dorada. Tras un largo período de transición y búsqueda, la selección española ha vuelto a lo más alto en 2026, con el joven talento Lamine Yamal como protagonista de una nueva generación.
La victoria en el Mundial de 2010, junto a las Eurocopas de 2008 y 2012, marcó el cenit del fútbol español. Sin embargo, el ciclo llegó a su fin y el equipo atravesó varias fases de reconstrucción en los mundiales siguientes.
La aparición de Lamine Yamal, un extremo formado en La Masía del Barcelona, marcó un punto de inflexión. Con solo 16 años, ya deslumbró en la Eurocopa 2024, mostrando un talento y una serenidad que evocaron a las grandes figuras del pasado. El propio Iniesta llegó a elogiarlo públicamente.
En el Mundial 2026, con 19 años, Yamal se consolidó como el líder del equipo. Fue decisivo en las instancias finales del torneo, aportando asistencias y goles clave, como el que dio la victoria a España en la final contra Francia durante la prórroga.
Este triunfo simboliza el renacer de la selección española, que logró combinar el control del juego con una mayor eficacia ofensiva, apoyándose en una cantera de jóvenes valores como Pedri, Gavi y el experimentado Rodri.
El camino desde el último título mundial hasta este nuevo éxito abarcó 16 años, un período en el que España pasó de la cima a una necesaria renovación, que finalmente ha dado sus frutos con el ondear nuevamente de la ‘tela roja’.
