El Ministerio de Salud de Salta puso en marcha una estrategia de vacunación focalizada en localidades del norte provincial y Anta, luego de la detección de cuatro casos de fiebre amarilla en Bolivia.
Tras la detección de cuatro casos de fiebre amarilla en Bolivia, tres de ellos en Santa Cruz y uno en La Paz, el Ministerio de Salud de Salta activó una estrategia de vacunación focalizada en localidades del norte provincial y Anta, consideradas zonas de riesgo por el intenso flujo migratorio con el país vecino.
La directora del programa de Inmunizaciones, Sandra Villagrán, en Efecto Dominó, de Radio LUP, advirtió que se trata de “una enfermedad viral grave, transmitida por la picadura del mosquito aedes”, cuyos síntomas iniciales incluyen fiebre alta, dolores musculares, dolor de cabeza, escalofríos, náuseas y vómitos. Sin embargo, en algunos casos puede avanzar a una fase tóxica. “El paciente se pone amarillo, tiene orina oscura, dolor abdominal y algunas hemorragias bucales o nasales”, detalló. También remarcó que la enfermedad puede ser mortal si no se detecta a tiempo: “El paciente puede morir. Por eso hay que tener tantos recaudos”.
Entre las localidades priorizadas mencionó a Aguaray, Aguas Blancas, Salvador Mazza, Los Toldos, Isla de Cañas y Mecoyita, donde “se va a vacunar a toda la población”. Villagrán explicó que la campaña apunta especialmente a personas de entre 29 y 59 años, ya que “las personas que se han contagiado en Bolivia son jóvenes y sin vacunas”. Además, indicó que forman parte de la población objetivo trabajadores rurales, fuerzas de seguridad, personal de parques nacionales y provinciales y empleados de frontera.
En cuanto a la vacunación, aclaró que quienes ya recibieron la dosis y figuran registrados en el carnet o en los sistemas oficiales “no requieren otra vacunación, porque es de una sola vez en la vida”. Si no hay constancia, la persona deberá vacunarse nuevamente si integra la población objetivo.
Villagrán insistió además en la importancia de combatir la desinformación sobre las vacunas y apuntó contra los movimientos antivacunas. “Las vacunas son obligatorias porque no se trata de un bienestar particular. Estamos hablando de salud pública”, expresó. “La vacuna no te enferma. Lo que hace es estimular tu sistema inmunitario para que genere anticuerpos”, explicó, y agregó: “La vacuna va a evitar que yo te tenga que internar por una neumonía o que puedas morir”.
