Un oncólogo boliviano reportó que más de 40 hombres diagnosticados con cáncer bucal compraban hoja de coca en un mismo comercio. Se sospecha que la hoja sería procesada con sustancias químicas peligrosas.
Una preocupante situación sanitaria ha comenzado a generar alarma en la población de Santa Cruz, Bolivia, luego de que en los últimos meses se confirmara que más de 40 hombres fueron diagnosticados con cáncer bucal presuntamente vinculado al consumo de hoja de coca mediante el acullico. De este grupo, alrededor del 10% habría fallecido, mientras que el resto enfrenta tratamientos médicos, algunos incluso viéndose obligados a trasladarse hasta Brasil en busca de atención especializada.
El oncólogo Ernesto de la Fuente, en conversación con el periodista Marco Zabala, reveló un dato que ha encendido aún más las alertas: todos los pacientes coinciden en haber adquirido la hoja de coca en un mismo punto de venta, un negocio reconocido que cuenta con presencia en distintas zonas de la ciudad santacruceña. Según explicó el especialista, existiría una alteración en el procesamiento de la hoja, la cual sería “machucada” con la incorporación de al menos dos sustancias químicas, generando así un alto riesgo para la salud de los consumidores.
“Mi pareja compraba coca en el mismo lugar, un negocio ubicado por el quinto anillo de la carretera a Cotoca”, relató la pareja de una de las víctimas a este medio. Actualmente, ambos se encuentran en Brasil, enfrentando un tratamiento oncológico de alto costo, lejos de su entorno familiar.
Pese a la gravedad del caso, hasta el momento no se ha identificado una entidad o autoridad que esté llevando adelante una investigación formal sobre la manipulación de la hoja de coca ni sobre los posibles químicos utilizados en su preparación. Esta falta de control genera preocupación, considerando que la situación ya habría afectado a decenas de familias.
El caso abre un debate urgente sobre la regulación, el control sanitario y la comercialización de productos tradicionales como la hoja de coca, especialmente cuando su manipulación podría representar un riesgo significativo para la salud pública.
