El área de Inmunizaciones del Ministerio de Salud Pública de Salta alertó sobre la baja cobertura de vacunación en niños menores de un año, que apenas alcanza el 19%, muy por debajo del 95% recomendado.
Desde el área de Inmunizaciones del Ministerio de Salud Pública de Salta encendieron una señal de alerta por la baja en la cobertura de vacunación en los niños más pequeños, especialmente en menores de un año. La jefa del área, Adriana Jure, explicó que el análisis del primer trimestre del año muestra un escenario desigual.
Mientras que en adolescentes y niños en edad escolar las coberturas son altas, se observa una deserción en los esquemas de vacunación en los primeros años de vida. Según detalló, los menores de un año presentan una cobertura cercana al 19% y los de un año alrededor del 22%, cuando el objetivo sanitario es alcanzar al menos el 95% para garantizar protección colectiva.
“Si esa diferencia se mantiene mes a mes, termina impactando en una baja cobertura a fin de año”, advirtió Jure. Señaló que si bien las vacunas aplicadas al nacer, como hepatitis B y BCG, registran buenos niveles, el problema aparece en las dosis posteriores, donde muchas familias no completan el calendario.
También remarcó el riesgo sanitario que implica esta situación, especialmente frente a enfermedades altamente contagiosas como el sarampión. “Con los movimientos migratorios y los brotes en otras partes del mundo, existe un alto riesgo de reintroducción si no alcanzamos coberturas adecuadas”, explicó.
Respecto a la vacunación antigripal, indicó que ya se alcanzó cerca del 40% en niños de entre 6 y 24 meses, uno de los grupos más difíciles de cubrir, y confirmó que las dosis continúan llegando de manera progresiva. Ante los dichos sobre el crecimiento de grupos antivacunas, Jure fue clara al señalar que, aunque son minoritarios, generan preocupación. En esos casos, cuando se vulnera el derecho a la salud de un niño, se da intervención a la Secretaría de la Niñez y Familia, que puede avanzar con medidas para garantizar la vacunación.
Finalmente, destacó el trabajo conjunto con el sistema educativo y las campañas en escuelas como herramientas clave para mejorar la cobertura y reforzó el mensaje central: completar el calendario es fundamental para prevenir enfermedades graves.
