La Superintendencia de Servicios de Salud eliminó del registro a 166 empresas de medicina privada en todo el país. Entre las firmas afectadas se encuentra una de Salta, la Mutual Agua y Energía. El organismo aseguró que la medida no dejará sin cobertura a los usuarios.
El Gobierno nacional avanzó con una depuración del sistema de medicina privada y ya son 166 las prepagas dadas de baja en todo el país. La medida fue oficializada por la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) y forma parte de un proceso de “reordenamiento” que busca eliminar entidades que no cumplen con los requisitos legales y operativos.
Entre las firmas afectadas aparece una de Salta, la Mutual Agua y Energía, lo que generó inquietud entre afiliados y trabajadores del sector. Desde el organismo explicaron que las bajas se deben, en la mayoría de los casos, a incumplimientos reiterados, como la falta de presentación de padrones de afiliados o la ausencia de planes de cobertura actualizados. También señalaron que algunas entidades no pudieron acreditar que estaban en condiciones reales de prestar servicios.
En la última resolución, además, se inhabilitó de forma definitiva a cuatro empresas que no lograron regularizar su situación. Las auditorías, advirtieron, seguirán en marcha y no se descartan nuevas bajas en los próximos meses.
Uno de los puntos que llevó tranquilidad es que, según indicaron desde la SSS, la medida no dejará sin cobertura a los usuarios. En la mayoría de los casos, las entidades dadas de baja ya no tenían afiliados activos. En aquellos casos donde sí existan usuarios, el sistema prevé mecanismos para garantizar su traslado a otras prestadoras, evitando la interrupción de tratamientos o servicios médicos.
Desde el Gobierno remarcaron que el objetivo es “sanear el sistema” y garantizar que las empresas que operan cumplan con estándares mínimos de calidad y funcionamiento. Sin embargo, la magnitud de la medida encendió el debate en el sector sobre el impacto real en el acceso a la salud.
