La aparición de pintadas intimidatorias, incluyendo amenazas de tiroteos, en baños de instituciones educativas de la provincia y el país, generó reacciones. Un referente del sector privado explicó los protocolos y enfatizó el rol fundamental de las familias.
La aparición de pintadas intimidatorias, que incluyen amenazas de tiroteos, en baños de establecimientos educativos de Salta y otras provincias del país, se ha convertido en un tema de preocupación en las últimas horas.
Consultado por Radio Lup 94.7, Pablo Pereyra, presidente de la Asociación de Establecimientos Educativos (AEPSA), se refirió al procedimiento ante estos casos. «Lo primero es comunicarnos con la familia, hacer una reunión y hacerle entender al alumno que no es una actitud correcta y me parece que una suspensión podría ser. En algunos establecimientos implica que a la próxima falta el alumno pueda ser expulsado o que no sea recibido en el año lectivo siguiente», señaló.
Pereyra explicó que cada colegio privado cuenta con un reglamento de convivencia avalado por la Dirección de Educación Privada, el cual es conocido y aceptado por las familias al momento de la inscripción. «La familia tiene la libertad de elegir», agregó.
Sobre el origen de conductas como el bullying o estas amenazas, el referente educativo manifestó: «Yo pienso que todo viene de las casas, la responsabilidad mayor es de la familia; nosotros, como formadores y colaboradores en la educación de los chicos, apoyamos justamente todo lo que la familia tenga pensado para sus niños». Insistió en que el primer agente educador es el núcleo familiar y relató que, en ocasiones, al citar a padres por problemas de conducta de sus hijos, se encuentran con reacciones similares, lo que ayuda a comprender el contexto.
En esa línea, criticó la búsqueda de soluciones basadas solo en sanciones «externas» sin un cambio «interno». «Es mejor ver cómo cambiar actitudes en los chicos para que sean más seguros y que no sean víctimas», afirmó, abogando por actividades que promuevan el desarrollo socioafectivo.
Al ser consultado sobre informes de ausentismo escolar, Pereyra indicó que esos datos suelen basarse en la escuela pública y que en los colegios privados «está mucho más controlada la situación». Aseguró que, de detectarse inasistencias reiteradas, se trabaja con la familia para revertir la situación.
