El sector comercial de Tartagal atraviesa una marcada retracción, con una reducción significativa en las ventas y un debilitamiento del consumo que afecta la actividad económica local.
El sector comercial de Tartagal atraviesa un escenario de marcada retracción, con una caída sostenida en las ventas y un consumo cada vez más debilitado que impacta en la actividad económica local. Juan Yudi, comerciante del Súper San Jorge de Tartagal, describió la situación actual del sector y señaló que atraviesan uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas.
«Fue el peor mes de los últimos 20 años, nunca había estado tan mal», afirmó el comerciante, al referirse a la abrupta caída en las ventas registrada en su negocio. Según explicó, aunque los aumentos de precios no siempre se reflejan de manera inmediata en los productos, el incremento en el costo del combustible termina afectando toda la cadena de comercialización, lo que deriva en un encarecimiento general del costo de vida.
Uno de los rubros más afectados es el de la carne, donde el consumo se redujo de forma notable. «No se vende y no hay plata», resumió Yudi, al señalar que la falta de poder adquisitivo de los clientes se convirtió en un factor determinante para la caída del consumo.
En ese contexto, el comerciante indicó que las ventas en su supermercado se redujeron aproximadamente un 50%, un impacto que se siente en todos los sectores del negocio. A esto se suma la presión de los costos fijos, que complican aún más la continuidad de la actividad comercial. «Hoy no alcanza y cuesta pagar los gastos», expresó.
Si bien algunos comerciantes intentan adaptarse y reinventarse para sostener sus negocios, Yudi advirtió que el escenario actual es complejo y cambiante. «Es muy difícil cambiar de un día para el otro», concluyó.
