En el marco de un nuevo aniversario de la guerra, Bolivia respaldó la posición argentina en la ONU, generando una respuesta del embajador británico y un agradecimiento oficial de la Cancillería argentina.
Un nuevo aniversario del conflicto del Atlántico Sur generó un intercambio diplomático entre Bolivia y el Reino Unido, que derivó en una reacción oficial de la Cancillería argentina. El gobierno boliviano, a través de un comunicado, respaldó la postura de Naciones Unidas que establece que la Cuestión de las Islas Malvinas es una disputa de soberanía pendiente entre Argentina y el Reino Unido, que debe resolverse mediante negociaciones pacíficas.
El embajador británico, Richard Porter, calificó la declaración de Bolivia como una «intervención profundamente decepcionante e inaceptable en los asuntos soberanos del Reino Unido», afirmando que las islas «son británicas y su soberanía no está en cuestión».
Frente a esto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina emitió un comunicado agradeciendo «el histórico y valioso respaldo» de Bolivia a los «legítimos derechos argentinos» sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. La Cancillería argentina reiteró que la causa Malvinas «constituye una causa regional» y destacó el apoyo recibido en diversos foros internacionales.
Asimismo, el gobierno argentino sostuvo que el principio de libre determinación de los pueblos, invocado por el Reino Unido, no es aplicable a este caso, según su interpretación de las resoluciones de la ONU, y consideró que el referéndum realizado en las islas en 2013 carece de validez. Finalmente, la Argentina manifestó una vez más su disposición a reanudar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido para hallar una solución pacífica a la disputa.
