Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pymes registraron una caída interanual del 1,2% en mayo y acumulan una retracción del 3,1% en los primeros cinco meses del año.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una caída interanual del 1,2% durante mayo, según el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Con este resultado, el sector acumula una retracción del 3,1% en los primeros cinco meses de 2026.
A pesar de la baja frente al mismo mes del año pasado, la comparación con abril mostró una mejora del 1,2%, un dato que refleja cierta recuperación mensual aunque todavía insuficiente para revertir la tendencia general del consumo.
El informe señala que casi la mitad de los comerciantes consultados, un 48,2%, consideró que su situación se mantuvo estable respecto de un año atrás. Sin embargo, aumentó la proporción de quienes perciben un escenario desfavorable, que pasó del 39,6% al 45,1%.
El consumo se concentra en productos esenciales
El comportamiento de las ventas mostró una fuerte diferencia entre los distintos rubros. Los sectores vinculados a bienes básicos lograron sostener o mejorar sus niveles de actividad, mientras que aquellos asociados al consumo no esencial continuaron mostrando caídas.
El mejor desempeño correspondió al rubro Farmacia, que registró una suba interanual del 8,2%. También mostraron resultados positivos perfumería, con un crecimiento del 2,3%, y alimentos y bebidas, con una mejora del 0,2%.
En el extremo opuesto se ubicaron bazar, decoración y muebles, que sufrieron una caída del 8,9%, seguidos por textil e indumentaria, con una baja del 5,2%.
Ferretería y materiales para la construcción se mantuvo sin variaciones respecto del mismo período del año anterior.
Las ventas online siguen creciendo
Uno de los pocos indicadores claramente positivos fue el comercio electrónico. Las ventas realizadas a través de plataformas digitales por comercios con local físico crecieron un 15,2% interanual y aumentaron un 3,7% respecto de abril.
Sin embargo, desde CAME advirtieron que este crecimiento no alcanzó para compensar la caída registrada en el conjunto de las ventas minoristas.
El informe sostiene que buena parte de la actividad comercial actual depende de promociones, financiamiento, descuentos agresivos y eventos especiales de comercio electrónico para sostener el volumen de operaciones.
Menos rentabilidad y cautela para invertir
La entidad empresaria también destacó que el aumento de costos operativos, tarifas y gastos fijos continúa afectando la rentabilidad de los comercios.
En este contexto, el 59,4% de los empresarios consultados consideró que no es un momento adecuado para realizar inversiones, mientras que apenas un 12,5% evaluó favorablemente el escenario para ampliar o modernizar sus negocios.
Respecto de las perspectivas para los próximos doce meses, el 48,4% espera una situación similar a la actual, el 38,8% confía en una recuperación de la actividad y el 12,8% anticipa un deterioro.
El relevamiento concluye que el consumo continúa condicionado por la pérdida del poder adquisitivo de los hogares, lo que obliga a las familias a concentrar sus gastos en productos de primera necesidad y limita la recuperación de los sectores vinculados al consumo discrecional.
