El juez Rodrigo Giménez Uriburu rechazó los pedidos de la defensa de la expresidenta para flexibilizar las condiciones de su prisión domiciliaria.
El juez Rodrigo Giménez Uriburu, del Tribunal Oral Federal N° 2, rechazó este viernes los planteos presentados por la defensa de Cristina Fernández de Kirchner para flexibilizar las condiciones de su prisión domiciliaria. Entre las medidas denegadas, se resolvió que la ex presidenta continúe usando la tobillera electrónica.
También se dispuso que mantenga las restricciones de visitas y las limitaciones impuestas para el uso de la terraza de su departamento, ubicado en la calle San José 111, en el barrio porteño de Constitución.
El juez Uriburu descartó que existan razones nuevas que justifiquen modificar las condiciones bajo las cuales la expresidenta cumple la condena desde junio de 2025 por la causa Vialidad.
La defensa, encabezada por los abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, había solicitado tres cambios concretos: eliminar las limitaciones del régimen de visitas, quitar la tobillera electrónica y levantar las restricciones para acceder a la terraza del edificio. La defensa argumentó que Fernández de Kirchner cumplió todas las reglas impuestas durante casi un año de prisión domiciliaria y que no existía riesgo de fuga.
La Justicia sostuvo que el uso de la tobillera constituye la regla general prevista por la ley para quienes cumplen condenas bajo esta modalidad.
