El comisario retirado Roberto Medina afirmó en 2011 haber participado en la identificación de un cadáver con impactos de bala en el embalse. La Justicia abrió una investigación preliminar por posibles delitos de lesa humanidad.
Una declaración realizada por un excomisario de Salta volvió a poner bajo la lupa una de las hipótesis vinculadas al terrorismo de Estado en la provincia: la posibilidad de que personas desaparecidas durante la última dictadura militar hayan sido arrojadas al dique Cabra Corral.
La historia tomó relevancia a partir de los dichos del comisario retirado Roberto Medina, quien en 2011 aseguró haber participado años atrás en la identificación de un cadáver hallado flotando en el embalse. Según relató, el cuerpo presentaba impactos de bala en el pecho y habría sido encontrado entre fines de la década de 1970 y principios de los años 80.
Las declaraciones fueron consideradas por el fiscal federal Ricardo Toranzos como una posible noticia criminis y dieron origen a una investigación preliminar destinada a determinar si existían elementos para vincular esos hallazgos con delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.
Durante una exposición pública, Medina relató que en una oportunidad buzos de la Armada realizaban tareas en Cabra Corral tras versiones sobre la presencia de un supuesto reptil de gran tamaño. Según afirmó, aquella búsqueda se habría interrumpido luego del hallazgo de cuatro cuerpos que habrían sido arrojados al fondo del dique con pesas de cemento.
Si bien posteriormente moderó parte de sus declaraciones, el exjefe policial ratificó la existencia de cadáveres encontrados en esas condiciones. A partir de esos testimonios, la Justicia buscó determinar si los cuerpos habían sido identificados, qué intervención tuvieron las autoridades de la época y cuál fue el destino final de los restos.
La hipótesis cobró relevancia porque se trata de una de las primeras veces que un oficial superior retirado reconoció públicamente haber intervenido en el hallazgo de un cadáver fondeado en Cabra Corral, un lugar mencionado en distintas versiones vinculadas a desapariciones ocurridas durante el terrorismo de Estado. Las sospechas alcanzaron causas emblemáticas, entre ellas la desaparición del exgobernador Miguel Ragone, secuestrado en 1976 y cuyo cuerpo nunca fue encontrado.
Aunque la investigación no avanzó hacia imputaciones concretas, las declaraciones reavivaron interrogantes sobre lo que podría permanecer oculto en las profundidades de Cabra Corral.
