Tres jóvenes detenidos por el robo de un vehículo fueron extraídos de una comisaría por una turba y ejecutados en la comunidad de Pocoata, al norte de Potosí, Bolivia.
Un grupo de pobladores ingresó a una comisaría en la comunidad de Pocoata, departamento de Potosí, Bolivia, y sacó a tres detenidos que fueron posteriormente quemados vivos. El hecho ocurrió entre la noche del jueves y la madrugada del día siguiente.
Los tres individuos, de entre 21 y 29 años, habían sido detenidos por la policía local bajo sospecha de haber robado un vehículo. Según informó el coronel Luis Alejandro Meneses, jefe de la policía regional, aproximadamente un centenar de personas ingresó al edificio policial por puertas y muros, y llevó a los jóvenes hacia la plaza principal.
Allí fueron esposados a un mástil y sometidos a un juicio popular. Luego, la turba obligó a los detenidos a marchar hacia el cementerio municipal, donde fueron quemados vivos. Las fuerzas policiales no pudieron contener a la multitud debido a la superioridad numérica.
Las autoridades iniciaron una investigación sobre el suceso. El coronel Meneses declaró que los pobladores actuaron movidos por un resentimiento acumulado contra el delito.
