La comunidad educativa del colegio de Alfarcito salió a aclarar que la institución continúa operando con normalidad, tras la difusión de publicaciones sobre un supuesto cierre.
Tras la repercusión generada por distintas publicaciones sobre un supuesto cierre del colegio de Alfarcito, la comunidad educativa aclaró que la institución continúa funcionando con normalidad. A través de un mensaje público, buscaron llevar tranquilidad a las familias, alumnos y colaboradores, y agradecieron las muestras de apoyo recibidas.
La aclaración surgió luego de que interpretaciones de declaraciones del padre Walter Medina encendieran la preocupación sobre el futuro del establecimiento. Desde la institución explicaron que varios títulos difundidos en medios y redes sociales no reflejaron con precisión el sentido de sus palabras. Según señalaron, lo que fue presentado como una advertencia sobre un posible cierre fue una manifestación de agradecimiento hacia el Estado y hacia quienes colaboran para sostener la obra educativa.
La polémica se originó a partir de una entrevista en la que el sacerdote expuso las dificultades económicas que enfrenta la institución para mantener el sistema de cuota cero, una modalidad que permite que jóvenes de la Puna salteña completen sus estudios secundarios sin costos educativos. Sin embargo, desde la comunidad educativa remarcaron que nunca existió la intención de generar alarma ni preocupación. Destacaron que la obra fundada por el padre Chifri sigue guiándose por los valores de esperanza, solidaridad y acompañamiento a las familias del cerro.
“Generar alarma nunca ha sido ni será nuestra forma de pedir ayuda”, expresaron, al tiempo que reafirmaron que el objetivo principal sigue siendo brindar oportunidades educativas a jóvenes de comunidades rurales. En el mensaje difundido también eligieron poner el foco en las historias que dan sentido al proyecto.
Durante la entrevista original, el padre Medina explicó que el contexto económico actual y la necesidad de renovar convenios de financiamiento representan desafíos para el sostenimiento de las actividades. No obstante, recordó que el espíritu de la institución sigue intacto. Actualmente, el colegio sostiene su funcionamiento gracias al aporte conjunto de donantes particulares, empresas, organismos estatales y una red solidaria de ex alumnos.
Finalmente, desde Alfarcito agradecieron el acompañamiento recibido tras la viralización de las publicaciones. “Gracias de corazón a todos los que preguntaron y siguen acompañando nuestra misión”, expresaron.
