La fiscal Verónica Simesen de Bielke confirmó un detenido y detalló el avance de la investigación tras la viralización de imágenes íntimas falsas de estudiantes de la Universidad Nacional de Salta generadas con inteligencia artificial.
La fiscal de Violencia Familiar y de Género N°1, Verónica Simesen de Bielke, se refirió al caso que sacudió a la comunidad universitaria salteña y que ya tuvo repercusión nacional: la viralización de imágenes íntimas falsas de estudiantes de la Universidad Nacional de Salta generadas con inteligencia artificial.
En diálogo con el programa SinVueltas, la fiscal confirmó que ya hay un detenido y explicó cómo avanzó la investigación tras las denuncias realizadas por alumnas de la Facultad de Humanidades. “Logramos establecer quién era la persona, desde qué IP se viralizó la información y quién era el usuario de la plataforma”, sostuvo.
Según explicó, el caso comenzó luego de que la decana de la facultad activara el protocolo institucional de actuación frente a situaciones de violencia. Posteriormente, las estudiantes afectadas realizaron denuncias individuales.
Las imágenes habían sido creadas a partir de fotos reales tomadas de redes sociales como Instagram y Facebook. Con inteligencia artificial, esas fotografías fueron manipuladas para generar desnudos falsos y luego difundidas en sitios pornográficos. “Es tu cara, pero no sos vos. El impacto psicológico es enorme”, afirmó la fiscal.
Hasta el momento, se identificaron 11 víctimas, aunque en el material secuestrado habría al menos 43 imágenes manipuladas. Muchas de las jóvenes afectadas son referentes estudiantiles vinculadas a colectivos feministas, LGBT+ y agrupaciones políticas universitarias.
La fiscal sostuvo que la imputación se realizó bajo la figura de lesiones graves agravadas por violencia de género, debido al daño psicológico ocasionado. “Cuando se produce un estrés postraumático por violencia digital, el tipo penal que corresponde son lesiones graves”, explicó.
Además, advirtió que la legislación argentina todavía no está preparada para enfrentar plenamente este tipo de delitos vinculados al uso de inteligencia artificial. “Creo que es urgente legislar sobre el mal uso de la tecnología para producir daños a las personas”, señaló.
Simesen de Bielke indicó que varias víctimas sufrieron ataques de ansiedad, miedo y angustia tras descubrir las imágenes circulando en internet. Algunas incluso cerraron sus redes sociales por temor a ser reconocidas o señaladas. “Muchas decían: ‘nos va a quedar el tilde’. Siempre se pone el foco en la víctima y no en el victimario”, lamentó.
La investigación también reveló que las imágenes se compartían a través de Telegram, plataforma que, según explicó la fiscal, no elimina fácilmente este tipo de contenidos por tratarse de servidores radicados fuera del país.
En cuanto al acusado, confirmó que se trata de una persona mayor de edad y remarcó que “nadie puede desconocer la ley”. “No puede alegar que era un juego cuando tomó fotos privadas y las subió a sitios pornográficos dando incluso la identidad de algunas víctimas”, sostuvo.
La fiscal recordó que existen pocos antecedentes similares en Argentina. Mencionó un caso en Corrientes y otro en Córdoba, este último próximo a juicio y vinculado incluso con imágenes falsas de menores de edad.
Finalmente, advirtió sobre el enorme desafío que representa el avance de la inteligencia artificial para la Justicia, los medios y la sociedad. “Las imágenes son tan reales que muchas veces es difícil diferenciar si son verdaderas o no”, concluyó.
