Iván López, de Ivertix Inmobiliaria, advierte que muchas propiedades se tasan muy por encima de su valor real y pide mayor transparencia en el sector.
El corredor inmobiliario Iván López, de Ivertix Inmobiliaria, lanzó una fuerte crítica al modo en que se están tasando algunas propiedades en Salta. En sus redes sociales, aseguró que hay inmuebles publicados muy por encima de su valor real, advirtió que eso genera falsas expectativas en los propietarios y pidió “trabajar con transparencia” para no seguir desvirtuando el mercado.
Todo surgió, según relató, a partir de una vivienda que le ofrecieron para tomar en venta. Allí se encontró con una diferencia que consideró alarmante. “La propiedad estaba publicada en valores de 600.000 dólares”, contó. Pero al analizarla dentro de un segmento que conoce y trabaja a diario, dijo haber llegado a otra conclusión: “La propiedad tiene un valor competitivo en el mercado de 350.000 dólares”. La distancia entre un número y otro no es menor. “Estamos hablando de 250.000 dólares por encima”, remarcó, visiblemente molesto por la situación.
Pero lo que más le llamó la atención no fue solo la sobrevaluación, sino el tiempo que llevaba la casa sin venderse. “Le pregunté al cliente hace cuánto la tenía en venta y me dijo que hace 8 años”, señaló. A partir de ese caso, López lanzó un mensaje directo hacia el sector. “Gente, pónganse las pilas. A la hora de evaluar, evalúen. No tomen los valores que les dicen los propietarios”, expresó.
Para el corredor, uno de los problemas de fondo es que muchas veces se convalidan expectativas irreales en lugar de trabajar sobre valores de mercado concretos. “El mercado en muchos aspectos está sobrevalorado”, afirmó. Y agregó: “Nosotros tratamos de afinar los números siempre a valor de mercado, a valor de realización, a valor de posibilidad real de venta”. En esa línea, explicó que en su caso decidieron no incorporar esa propiedad a la cartera porque no estaban dispuestos a sostener una publicación que consideraban alejada de la realidad.
Según su mirada, esta práctica termina afectando no solo a quienes venden, sino al funcionamiento general del mercado. “Cuando tenés el mercado totalmente sobrevalorado, están todas las propiedades sobrevaloradas, obviamente tus expectativas como propietario aumentan”, explicó. Y ahí, sostuvo, empieza una rueda difícil de cortar: cada dueño mira publicaciones infladas, compara y eleva aún más el precio de su propio inmueble.
Para López, el problema no pasa solo por una mala tasación, sino por el impacto humano y patrimonial que eso puede generar. “Me indigna porque están creando expectativas en gente que tiene sueños, que tiene metas”, dijo. Y fue más allá: “No es solamente vender y listo. Son transiciones de vida, son decisiones patrimoniales, decisiones que seguramente conllevan muchos sacrificios”. En ese contexto, pidió mayor responsabilidad y transparencia. “Nos interesa trabajar de una manera muy transparente”, remarcó. Y cerró con un llamado a sus colegas y al mercado en general: “Por favor, tengamos una valuación real. No creemos expectativas”.
El planteo vuelve a poner sobre la mesa una discusión cada vez más presente en el rubro: cuánto de los precios publicados responde al valor real de una propiedad y cuánto a una expectativa inflada que termina estirando los tiempos de venta, complicando operaciones y distorsionando el mercado inmobiliario en Salta.
