Los recientes episodios de violencia y muertes en las unidades penitenciarias de Salta, en especial el ocurrido en la Unidad Carcelaria 13 de Orán, reavivan la preocupación por las condiciones de detención. Andrés Giordamachi, del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, advierte que el hacinamiento genera un clima hostil y dificulta el control interno.
Los recientes casos de violencia y muertes en las cárceles de Salta han vuelto a encender las alarmas sobre la situación en las unidades penitenciarias. El último episodio ocurrió en la Unidad Carcelaria 13 de Orán, donde un joven de menos de 30 años fue asesinado, lo que pone de manifiesto la fragilidad del sistema de detención provincial.
Andrés Giordamachi, comisionado del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, expresó su preocupación por el incremento de la hostilidad interna. Subrayó que el hacinamiento crítico actúa como un caldo de cultivo que eleva los conflictos a niveles alarmantes y dificulta cualquier control efectivo por parte del personal.
En diálogo con Radio LUP Salta, Giordamachi advirtió que las estadísticas reflejan una realidad preocupante en comparación con el periodo anterior. «Hubo un aumento significativo de muertes del año pasado a este año, ha incrementado por lo menos en un 40%», detalló el comisionado sobre la peligrosidad actual en los penales.
A esto, señaló que la presencia de armas de fabricación casera es otro de los puntos que genera mayor inquietud dentro del organismo de control. «Nos llama poderosamente la atención que todavía en los penales sigan existiendo estas armas tumberas con tanta facilidad y habitualidad», señaló Giordamachi al cuestionar la efectividad de las requisas.
El comisionado explicó que la falta de recursos y las condiciones precarias afectan tanto a los reclusos como a los trabajadores penitenciarios que deben cumplir funciones en ese ambiente. «Esos niveles de hacinamiento generan un clima hostil y un cultivo de agresiones que terminan en los peores escenarios», afirmó sobre la violencia.
Finalmente, el referente del Comité instó a realizar investigaciones profundas para determinar las responsabilidades internas por las fallas en la custodia. En ese sentido, remarcó que «tiene que haber una investigación objetiva para determinar cuáles son los deberes que no se llevaron a cabo» ante la pérdida de vidas humanas.
