La actividad minera argentina registró en marzo su mayor nivel histórico, impulsada por el crecimiento del petróleo, el litio y otros minerales estratégicos, según datos del INDEC.
La actividad minera argentina alcanzó en marzo un nuevo récord histórico, impulsada por el crecimiento del petróleo, el litio y otros minerales estratégicos. Según datos difundidos por el INDEC, el Índice de Producción Industrial (IPI) Minero subió un 10,4% interanual y marcó su nivel más alto desde que comenzó la serie estadística en 2017.
El crecimiento estuvo encabezado nuevamente por la producción de petróleo no convencional en Vaca Muerta, aunque el dato que más llamó la atención fue el fuerte salto del litio, cuya extracción aumentó un 70,2% en comparación con marzo del año pasado. Además, otros minerales no metalíferos también mostraron subas importantes: la producción de sal se disparó un 138,7%, mientras que la salmuera creció un 142,1%.
El sector energético y minero volvió a posicionarse como uno de los motores de la economía argentina. En el caso del petróleo, la producción total aumentó 16% interanual y ya suma diez meses consecutivos de crecimiento de dos dígitos. Gran parte de ese avance se explica por el desarrollo de Vaca Muerta y la expansión de la explotación no convencional. También hubo mejoras en la extracción de gas, oro y plata, además de insumos vinculados a la construcción como yeso y arena.
Desde la Cámara Argentina de Empresas Mineras estiman que las exportaciones mineras podrían superar los 9.000 millones de dólares durante 2026, impulsadas principalmente por el litio, el oro y la plata. A futuro, el cobre aparece como otro de los minerales que podría tener un rol clave en el crecimiento del sector. En paralelo, el Gobierno nacional apuesta a profundizar las inversiones en minería y energía a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), donde gran parte de los proyectos presentados pertenecen justamente a estos rubros.
