En la audiencia de ampliación de imputación, el acusado intentó justificar su accionar y solicitó salir a disfrutar tras 60 días en máxima seguridad. La querella rechazó sus argumentos.
La audiencia de ampliación de imputación contra Orlando Serapio se realizó el jueves pasado en el marco de la investigación por el femicidio de Natalia Cruz, ocurrido en Campo Quijano. Durante el acto, el imputado decidió declarar para excusar su accionar violento y manifestó que, tras 60 días en un pabellón de máxima seguridad, “quiere poder salir a disfrutar”.
La abogada Sol Pastrana, representante de la familia de la víctima, detalló que a Serapio se le imputaron nuevos delitos como privación ilegítima de la libertad agravada, amenazas y violación de domicilio. Según la letrada, el acusado intentó justificar su conducta alegando un mal estado emocional tras la separación, aunque estas declaraciones “se caen por sí solas” ante las pruebas recolectadas.
Pastrana explicó que Serapio intentó presentarse como alguien que buscó ayuda psicológica por iniciativa propia, pero en realidad lo hizo por orden de un juzgado de familia. “No fue porque a él le nació por sí mismo que quería mejorar, sino porque vino un juzgado que le tuvo que ordenar que haga tratamiento”, precisó.
En su declaración, el imputado también alegó que no pudo asistir a un psiquiatra por falta de recursos económicos, argumento que la querella desmintió al confirmar la disponibilidad de atención gratuita en la zona. “Básicamente son excusas que él utiliza para decir que psiquiátricamente al momento del hecho estaba mal”, señaló Pastrana.
El momento más llamativo de la audiencia fue cuando Serapio pidió mejores condiciones de detención para aliviar su aislamiento. La abogada remarcó que el detenido “habló de un montón de cuestiones, de que la está pasando mal, y que quiere poder salir a disfrutar y hablar con gente” tras los dos meses que lleva dentro de un pabellón de máxima seguridad.
Para mañana está prevista una nueva audiencia donde las personas imputadas por encubrimiento solicitarán su libertad, pedido al que la querella se opondrá firmemente. Además, Pastrana afirmó que es necesario seguir investigando la logística que permitió al femicida mantenerse prófugo durante 11 días en la montaña, con énfasis en los cómplices.
Finalmente, la abogada comentó que la familia de Natalia continúa atravesando un duelo muy difícil mientras colabora activamente con las declaraciones testimoniales. Respecto a los hijos de la víctima, informó que “están bien y contenidos”, habiendo obtenido ya una de sus tías la sentencia judicial de tutela para estar legalmente a su cargo.
