Según datos oficiales del Indec, el 52,9% de la población no accede a los tres servicios básicos de red, una cifra que empeoró en el último semestre y es la segunda más alta de la serie histórica.
Los informes económicos publicados por el Indec en los últimos meses han mostrado señales de recuperación en algunas variables claves, como pobreza, indigencia, ingresos y actividad económica. Sin embargo, existen otros indicadores que han empeorado y dan cuenta de una situación complicada para millones de argentinos.
Según las estadísticas oficiales, cada vez hay más personas que no acceden a al menos uno de los tres servicios de red esenciales: gas, agua y cloaca. De acuerdo con los indicadores de condiciones de vida relevados por el Indec, en el segundo semestre de 2025 el 52,9% de los argentinos no tuvo acceso a los tres servicios. Esto representa un empeoramiento de 1,3 puntos porcentuales respecto al valor registrado en la primera mitad del año pasado (51,6%) y una desmejora de 1,9 puntos en relación a la segunda mitad del 2024.
En cantidad de personas, los números son contundentes. Si bien la medición se realiza sobre la población de los 31 principales aglomerados urbanos, donde viven cerca de 30 millones de personas, la extrapolación de las tasas al total país permite conocer los resultados en un sentido mucho más amplio. Así, se deduce que en la primera mitad del 2025 había 24,48 millones de argentinos que no accedían al gas, el agua o la cloaca. En el segundo semestre, la cifra ascendió a 25,22 millones de personas. Es decir que en sólo seis meses se sumaron 743.725 personas a esa condición.
Casi una de cada tres personas vive en hogares sin conexión a cloacas. Al momento de analizar la estadística se debe tener en cuenta que se trata de una variable bastante “estructural”. Es decir que no tiende a tener grandes cambios en períodos de tiempo cortos, aún cuando otros indicadores mejoran. No obstante, no es un dato menor que el mencionado 52,9% de personas que no acceden a los tres servicios es el segundo peor resultado de la serie histórica, que inició en el segundo semestre de 2016. Desde ese momento hasta hoy, sólo en la segunda mitad del 2020 el Indec informó un número peor (53,6%).
Los mismos resultados se obtienen si se analiza la estadística en cantidad de hogares. De acuerdo con el informe, el 47,3% de las viviendas argentinas no tiene acceso a al menos uno de los tres servicios básicos. Eso representa un aumento de 1,1 puntos en relación a la primera mitad de 2025 y un incremento de 1,6 puntos porcentuales respecto a la segunda mitad del 2024. Una vez más, el indicador sólo tiene un antecedente más alto en la serie histórica (el segundo semestre de 2020, con una tasa de 47,7%). En valores absolutos, el salto de hogares sin los tres servicios fue de 7.470.081 en el primer semestre de 2025 a 7.668.719 en el período julio-diciembre de ese mismo año, lo que marcó una diferencia de 198.638 hogares.
El relevamiento del Indec permite conocer también cuál es el nivel de acceso por cada uno de los servicios. La tasa de “no acceso” más baja es la que tiene que ver con la red pública de agua corriente. Según las estadísticas oficiales, el 10,3% de los argentinos no tienen acceso al agua de red. Si bien es una tasa baja en comparación a los otros servicios, es un valor alto para lo que significa. En lo que respecta al desagüe del inodoro a la red pública (cloaca), el porcentaje es bastante más elevado. En el segundo semestre de 2025, el 30,5% de los argentinos no tuvo acceso a ese servicio. En tanto, el acceso al gas de red es un privilegio que tienen el 60,5% de los argentinos. El otro 30,5% no tiene conexión domiciliaria, por lo que debe acudir a garrafas o a otros recursos para sustituir el gas.
Aunque los datos de acceso a los servicios públicos empeoraron, hubo otros indicadores que mostraron una mejora en el segundo semestre. Es el caso por ejemplo del indicador de “saneamiento”. Según el Indec, la cantidad de personas que habitan en hogares con saneamiento inadecuado bajó al 14,1% en el segundo semestre del año pasado, luego de haber alcanzado valores de 15,4% y 14,5% en los dos semestres anteriores. Donde no hubo mejora fue en el nivel de hacinamiento, que se mantuvo prácticamente estable. Hoy, el 3,5% de los argentinos viven en condiciones de “hacinamiento crítico” (más de 3 personas por cuarto). En la primera mitad del 2025, el valor fue de 3,4%. Sin embargo, sí se observa una mejora en comparación a la segunda mitad del 2024, cuando la tasa de hacinamiento crítico llegó al 4,2%.
