Un catamarán quedó atrapado en una red de 200 metros en el embalse, evidenciando la persistencia de la pesca clandestina. Pescadores locales señalan que la identidad de los infractores es conocida y reclaman más vigilancia.
El reciente episodio de un catamarán atrapado en una red ilegal de 200 metros en el Dique Cabra Corral, ubicado en Coronel Moldes, puso nuevamente en evidencia la vigencia de la pesca clandestina en el embalse. A pesar de los riesgos que estas prácticas representan para la navegación y el ecosistema, la actividad ilegal persiste.
Pescadores que frecuentan el lugar denunciaron que estas situaciones son habituales y afirmaron que existe una clara identificación de los responsables. Así lo manifestó el pescador Antonio Smith, quien declaró a FM Aries que «todo el mundo sabe quiénes son, no es difícil investigarlo» para terminar con la impunidad.
Smith cuestionó la falta de vigilancia efectiva en el embalse y aseguró que «los controles prácticamente no existen» debido a la escasez de medios operativos de la Policía Lacustre. Según las denuncias, los controles son desiguales: mientras a los aficionados se les exigen múltiples requisitos, las redes ilegales operan sin sanciones efectivas.
La falta de recursos se traduce, en muchas ocasiones, en que las fuerzas de seguridad no cuentan con combustible suficiente para patrullar la gran extensión del dique. De este modo, la pesca furtiva llega a ser comercializada libremente en restaurantes de Coronel Moldes y pescaderías de la ciudad de Salta.
Además del uso de redes, Smith advirtió sobre la depredación dentro del sector recreativo cuando no se respetan los cupos ni las tallas mínimas, insistiendo en que «hace falta más presencia y más recursos para la policía» para proteger un recurso natural que no es inagotable.
