El intendente de La Merced, Javier Wayar, se refirió a las críticas y al pedido de juicio político tras el accidente fatal que involucró a su chofer, afirmando que continuará en su cargo.
La localidad de La Merced continúa en un clima de tensión tras el fallecimiento de Tomás, un niño de cinco años, atropellado por el conductor del intendente Javier Wayar. Este hecho derivó en un pedido de destitución contra el jefe comunal, impulsado por diversos sectores que cuestionan su responsabilidad y gestión.
Tras varios días de silencio, el intendente se refirió a su continuidad en el cargo y minimizó las críticas de los legisladores que piden su renuncia. Aseguró contar con respaldo y que seguirá trabajando «con fuerza» pese a la compleja situación que atraviesa el municipio.
Sobre el trágico accidente que costó la vida del pequeño, Wayar calificó el hecho como «una fatalidad que podría haberle ocurrido a cualquiera de los presentes». «Esto fue una desgracia», manifestó el intendente en declaraciones a Radio Salta, al explicar por qué evitó profundizar en declaraciones públicas recientemente.
Respecto a los pedidos de juicio político por falta de gestión y las denuncias en el Concejo Deliberante, el jefe comunal atribuyó estas acciones a una cuestión electoral. «Por ahí no hay gente conforme, pero hay que seguir. Lo que quieren hacer los concejales es porque en un año estamos en elecciones, pero estamos en la democracia y en las elecciones se gana», sentenció Wayar.
Finalmente, desestimó los cuestionamientos sobre su lugar de residencia y ratificó su voluntad de mantenerse al frente del Ejecutivo municipal. «Yo sigo en mi camino y trabajando; hay mucha gente que me acompaña y quiere que siga, por eso estoy a pie», concluyó.
