Un intercambio entre un cliente y un repartidor por un pedido de gran volumen generó debate en redes sociales. El trabajador, que realizaba entregas en bicicleta, consideró imposible trasladar la mercadería.
Un cliente y un repartidor protagonizaron un intercambio que se viralizó en redes sociales a partir de un pedido de 30 gaseosas y 30 botellas de fernet. El trabajador, que realizaba el servicio en bicicleta, solicitó al usuario que cancelara el encargo al considerar que era imposible de transportar por su volumen y peso.
«No te puedo alcanzar el pedido, es muy grande y estoy en bici», explicó el repartidor al cliente. Ante la insistencia de este último, quien argumentó que la entrega debía realizarse, el trabajador respondió: «Claro, pero yo estoy en bicicleta, no soy un flete». La conversación finalizó cuando el repartidor, tras reiterar su petición de cancelación, bajó el tono con un mensaje que se viralizó: «¿Cómo vas a pedir 30 Pepsi y 30 fernet? Invitá por lo menos».
La captura de pantalla del diálogo, que superó las 400.000 visualizaciones en la red social X, generó opiniones divididas entre los usuarios. Algunos señalaron que el problema radica en la logística de las aplicaciones de delivery, otros apoyaron la postura del repartidor y hubo quienes sugirieron que para compras de esa magnitud es preferible acudir directamente a un supermercado.
