Un informe de la Policía de Salta detalla los sectores con mayor siniestralidad durante 2025, donde se registraron 3.927 siniestros con lesionados o víctimas fatales. Las motocicletas son los vehículos más involucrados y se observa un pico de incidentes en el horario vespertino.
Un estudio técnico de la División de Accidentología Vial de la Policía de Salta identificó seis puntos críticos de siniestralidad durante 2025, con un total de 3.927 siniestros con lesionados o víctimas fatales. El informe advierte que la mayoría de los hechos se concentra en horario vespertino —entre las 14 y las 22—, con un pico entre las 18 y 19, y confirma que las motocicletas son los vehículos más involucrados.
Según detalló la jefa del área, la comisario Andrea Puca, en el programa Efecto Dominó de Radio LUP, se consideran “puntos críticos” aquellos sectores donde se registraron más de seis siniestros en el año. En ese marco, los lugares más comprometidos fueron: avenida San Martín y avenida Juan XXIII; avenida Paraguay a la altura del puente de la Coca-Cola; distintos tramos de avenida Tavella —entre Polonia y ruta 26—; y la rotonda del Peregrino, conocida como rotonda de Limache.
En relación a otras zonas, como avenida Bolivia y Arenales, se detectó una disminución en la cantidad de hechos, aunque aclararon que eso no implica la desaparición del riesgo, sino que muchos puntos dejaron de ser críticos al no superar el umbral de seis siniestros anuales.
El análisis también expone un patrón común en todos estos sectores: el incumplimiento de las normas de tránsito. “No respetan señales, semáforos, prioridades de paso ni distancias. En el caso de peatones, no cruzan por las sendas habilitadas”, explicó la especialista.
En cuanto a los vehículos involucrados, los datos confirman una percepción extendida: las motos encabezan las estadísticas, con 3.211 unidades implicadas en siniestros, seguidas por automóviles (2.012) y camionetas (779).
El informe también revela que, durante 2025, se registraron 122 siniestros fatales que dejaron 130 víctimas, lo que representa una baja respecto a 2024, cuando se contabilizaron 140 fallecidos. “Es una tasa que viene descendiendo, pero aún así los números siguen siendo preocupantes”, advirtió Puca.
El estudio incluye además recomendaciones dirigidas a organismos públicos para implementar medidas concretas, como mejoras en infraestructura, señalización o controles, con el objetivo de reducir el riesgo en los sectores más afectados.
Finalmente, la especialista defendió la política de “alcohol cero” al volante al considerarla una herramienta clave para modificar conductas y prevenir siniestros, y destacó la importancia de los controles, como las fotomultas. “Si no hay control, muchas veces no se cumple. En un minuto de observación en un punto crítico detectamos más de diez infracciones”, concluyó.
