A días del inicio del Mundial 2026, con algunos faltantes de stock y precios que en algunos casos superan los valores sugeridos, la venta de álbumes y sobres de figuritas se convirtió en un negocio tentador para muchos kioscos. Un cálculo aproximado muestra que, en un escenario normal, la ganancia bruta puede rondar el millón y medio de pesos por mes.
Entre chicos, coleccionistas y padres que buscan completar el álbum, la demanda creció fuerte y, como suele pasar cuando falta stock, también aparecieron diferencias de precios y reventas.
Pero, ¿cuánto puede ganar un kiosquero vendiendo el álbum y los sobres de figuritas Panini? Los números permiten entender por qué muchos comercios buscan asegurarse mercadería.
Los márgenes por álbum y por sobre
Según un cálculo aproximado, el álbum de tapa blanda tendría un costo cercano a los $12.000 para el kiosquero. En un escenario de precio normal, debería venderse alrededor de $15.000, lo que deja una ganancia bruta de $3.000 por unidad.
Sin embargo, por la falta de stock, en algunos casos el álbum se está vendiendo más caro. Hay quienes aseguran haberlo pagado hasta $20.000, lo que eleva el margen a $8.000 por álbum.
En el caso de los sobres de figuritas, el precio de venta ronda los $2.000, mientras que el costo para el comercio sería de aproximadamente $1.430. Es decir, cada sobre deja una ganancia bruta cercana a los $570.
Un escenario normal: hasta $1,5 millones brutos por mes
Tomando un escenario convencional, con stock disponible, un kiosco que venda 3 álbumes por día y 75 sobres de figuritas diarios podría alcanzar una ganancia bruta mensual cercana a $1.500.000.
Qué pasa cuando falta stock
El segundo escenario aparece cuando hay faltante. Ahí, algunos vendedores aumentan los precios y el margen se vuelve mucho más alto. Si el álbum que cuesta $12.000 se vende a $20.000, la ganancia por unidad sube a $8.000.
Con ese precio, y manteniendo la misma venta diaria de 3 álbumes y 75 sobres, la ganancia bruta mensual podría superar los $2 millones.
Además, muchos kiosqueros ven otro beneficio: aunque el margen no siempre sea extraordinario, las figuritas atraen clientes. Y cuando una persona entra al kiosco, muchas veces también compra bebidas, golosinas, cigarrillos, cargas virtuales u otros productos. En la jerga comercial, es un gancho para el negocio.
Reventa y mercado informal
La alta demanda también abrió la puerta a la reventa. En redes sociales ya se ven publicaciones de personas que ofrecen cajas de figuritas “al por mayor”, muchas veces por fuera de los canales tradicionales y hasta aparecieron casos de estafas virtuales al respecto.
