El Ministerio de Defensa flexibilizó las restricciones que impedían a soldados, suboficiales y oficiales realizar actividades laborales complementarias fuera de su horario de servicio.
El Ministerio de Defensa resolvió flexibilizar las restricciones que impedían a soldados, suboficiales y oficiales de las Fuerzas Armadas desarrollar actividades laborales complementarias fuera de su horario de servicio. La medida habilita a los efectivos a desempeñarse en tareas privadas como reparto de pizzas, Uber, seguridad privada y otras actividades compatibles con la función militar.
La decisión se tomó en medio de reclamos por los bajos salarios del personal militar. Según informaron fuentes oficiales, la iniciativa busca ampliar las oportunidades laborales y brindar mayor libertad al personal. Desde el Gobierno afirmaron que la medida permite a los efectivos reforzar sus ingresos en un contexto de deterioro salarial.
La resolución generó repercusiones entre sectores que consideran que expone una situación inédita: integrantes de las Fuerzas Armadas que necesitan una segunda fuente de ingresos para cubrir sus gastos cotidianos. Críticos señalaron que la decisión constituye una admisión implícita de que los salarios actuales resultan insuficientes.
Durante la campaña electoral y los primeros meses de gestión, el presidente Javier Milei había prometido jerarquizar a las Fuerzas Armadas y recuperar su protagonismo institucional. Para algunos observadores, la autorización para que los militares trabajen en reparto o transporte privado contrasta con aquella promesa.
