A ocho meses del fallecimiento de la joven salteña de 25 años, su familia reclama justicia y exige avances en una causa judicial que acumula once detenidos.
A ocho meses de la muerte de Sofía Benítez, la joven salteña de 25 años que falleció tras permanecer internada en grave estado, su familia continúa reclamando justicia y exige avances concretos en una causa que todavía mantiene más preguntas que respuestas.
El pasado 3 de junio se cumplió un año de su fallecimiento y sus padres, Berta Ruiz y Marcial Benítez, volvieron a pedir que se esclarezcan las circunstancias que rodearon la muerte de su hija, quien ingresó en estado crítico al sistema de salud luego de haber sido abandonada en el Centro de Salud de Villa Primavera.
Según relataron a GentedeSalta, Sofía fue llevada durante la madrugada del 29 de septiembre de 2025 por dos hombres que, tras dejarla en el lugar, se dieron a la fuga. La joven fue derivada de urgencia al Hospital San Bernardo, donde permaneció varios días internada hasta que finalmente falleció.
Su padre sostiene que horas antes de la descompensación, Sofía había salido de un departamento que compartía con amigas en el centro salteño. Asegura que fue engañada para encontrarse con personas vinculadas a un préstamo de dinero y que, desde ese momento, perdió todo contacto con ella.
Uno de los principales reclamos de la familia es la aparición del teléfono celular de la joven, un elemento que consideran clave para reconstruir sus últimas horas y que hasta el momento no fue recuperado.
La investigación es llevada adelante por la fiscal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet. En el marco de la causa ya fueron detenidas once personas, entre ellas dos ciudadanos colombianos imputados por homicidio culposo, facilitación de estupefacientes y coacción al personal del centro de salud.
Marcial Benítez sostiene que su hija fue víctima de un cóctel de sustancias que terminó provocándole daños irreversibles. Según indicó, entre las drogas detectadas en las pericias figura fentanilo, un potente opioide que actualmente es objeto de preocupación internacional por su alta letalidad.
Desde el Ministerio Público Fiscal señalaron que la investigación se desarrolla con perspectiva de género y que se analiza un posible contexto de vulnerabilidad que habría sido aprovechado por personas de su entorno. Además, no se descarta la existencia de una red dedicada a la comercialización de estupefacientes vinculada al caso.
Mientras la causa continúa avanzando, la familia insiste en que aún quedan responsables por identificar y juzgar. «No queremos que haya otra Sofía», expresó su padre, quien aseguró que seguirá impulsando el reclamo hasta obtener respuestas.
