La postergación de la actualización de impuestos a los combustibles y el riesgo de cortes de GNC en invierno generan expectativa en Salta.
La demora de aumentos impositivos y la posibilidad de que vuelvan los cortes de GNC durante el invierno vuelve a encender las alarmas en Salta. Aunque el país cuenta con gas suficiente, desde el sector advierten que el problema sigue siendo la falta de infraestructura para transportarlo, una situación que podría derivar en restricciones si las temperaturas bajan de manera pronunciada.
En diálogo con InformateSalta, la presidenta de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Salta, Andrea Guraiib, explicó que la decisión del Gobierno nacional de postergar hasta julio la actualización de los impuestos a los combustibles. Según explicó, la medida beneficia principalmente a los consumidores porque evita un aumento inmediato en los surtidores.
«El diferimiento no es otra cosa que esperar hasta que los precios se vuelvan a reacomodar y ahí se aplicará según el criterio del Gobierno en ese momento», indicó.
Aunque no existe una cifra oficial confirmada, Guraiib estimó que la actualización pendiente podría impactar entre 12 y 20 pesos por litro cuando finalmente se aplique. Mientras tanto, el consumo de combustibles líquidos continúa mostrando señales de retracción. «Hemos tenido un 1,8% de caída respecto del mes anterior en los líquidos», afirmó.
En contrapartida, el GNC comenzó a recuperar terreno. «Desde fines de marzo se notó un incremento considerable en la conversión de vehículos y la colocación de equipos de GNC. No es un salto enorme, pero sí un cambio respecto de la caída que veníamos viendo durante 2025», concluyó.
Por otro lado, la dirigente también se refirió al riesgo que continúa vigente y que no depende de la producción de gas, sino de las limitaciones en la red de transporte.
Según detalló, la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento de la demanda aún no está completamente terminada. «Esa diferencia es muy significativa y podría ocurrir que, ante días de bajas temperaturas, se priorice el consumo domiciliario y se empiece a reducir la provisión de gas a la industria y a las estaciones de servicio», sostuvo.
Guraiib aclaró que no todas las estaciones se encuentran en la misma situación. Algunas cuentan con contratos denominados «ininterrumpibles», que les permiten mantener el suministro por más tiempo, mientras que otras podrían sufrir restricciones de manera más inmediata. «No es seguro que ocurra, pero puede llegar a pasar», advirtió.
