La psicóloga Fernanda Domínguez consideró que el personal de las fuerzas de seguridad debería contar con controles psicológicos periódicos y un seguimiento continuo debido al fuerte desgaste emocional que implica la profesión.
La psicóloga Fernanda Domínguez consideró que el personal de las fuerzas de seguridad debería contar con controles psicológicos periódicos y un seguimiento continuo debido al fuerte desgaste emocional que implica la profesión.
En diálogo con Radio LUP 94.7, explicó que tanto las fuerzas de seguridad como el personal de salud conforman sectores especialmente expuestos al estrés crónico y a situaciones de alta presión.
“Las fuerzas de seguridad y la salud mental son poblaciones con altos niveles de estrés crónico, exposición a la violencia e hipervigilancia permanente”, sostuvo.
Domínguez remarcó que se trata de profesiones emocionalmente muy exigentes, donde las personas deben sostener altos niveles de control y funcionamiento incluso durante jornadas extensas o en situaciones traumáticas.
“Hay que sostener, controlar, rendir y seguir funcionando incluso hasta altas horas de la madrugada”
La especialista consideró que las evaluaciones psicológicas no deberían limitarse a controles aislados, sino transformarse en un seguimiento constante que contemple las distintas etapas personales, familiares, económicas y sociales que atraviesa cada efectivo.
“Tiene portación de arma, entonces el seguimiento tiene que ser continuo”, advirtió, al señalar el impacto emocional que generan intervenciones violentas, robos o situaciones de violencia física y sexual.
Finalmente, planteó que los controles deberían realizarse con mayor frecuencia y acompañarse de espacios de escucha y contención. “A lo sumo, cada tres o seis meses y con un espacio de diálogo más allá del tratamiento clínico”, concluyó.
