Carlos Abriata, nacido en Salta, fundó las compañías Fantix y Secutix, que desarrollan soluciones de ticketing y acceso para eventos deportivos globales como la Copa del Mundo, la Champions League, Wimbledon y la Fórmula 1.
Carlos Abriata, un empresario salteño, es el fundador de Fantix y Secutix, empresas dedicadas a la gestión de entradas y control de acceso para eventos deportivos internacionales. Su trayectoria comenzó tras una experiencia personal en el Mundial de Brasil 2014, cuando debió comprar una entrada reventada en una favela a un precio elevado.
“Ese día dije: esto tiene que cambiar de alguna manera”, declaró Abriata en una entrevista con El Cronista. A partir de allí desarrolló un sistema basado en blockchain que busca evitar falsificaciones y reventa no autorizada, conectando directamente a organizadores con espectadores.
Abriata vivió en Estados Unidos y China, donde estudió ingeniería industrial y trabajó en el sector petrolero y en negocios industriales. Sin embargo, su pasión por el fútbol lo llevó a incursionar en el ticketing deportivo. “Una entrada nunca es solo una entrada. Detrás hay emociones, hay una historia, hay un padre y un hijo”, afirmó.
Las empresas de Abriata trabajan con la UEFA desde hace más de una década, participando en eventos como la Champions League, la Europa League, Eurocopas y Mundiales. También han incursionado en otros deportes como Wimbledon, torneos de golf, circuitos de Fórmula 1 y estadios como Wembley y el Stade de France.
“El riesgo en este negocio es enorme. Tener 100.000 personas afuera de un estadio sin poder ingresar correctamente sería un desastre”, explicó.
De cara al Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, Abriata señaló que serán siete millones de entradas y más de 300 millones de personas intentando comprar. Recomendó adquirir entradas solo por canales oficiales y utilizar las plataformas de reventa autorizadas por la FIFA.
En el ámbito del rugby, Abriata manifestó su interés de cara al Mundial 2031, que se jugará en Estados Unidos. “Tengo muchas ganas de meterme en el rugby. A mi hijo le gusta mucho y juega toda la semana”, contó.
Respecto al fútbol argentino, Abriata sostuvo que “a nivel emocional no existe en el mundo un producto como el argentino. El problema es que la gestión, la transparencia y el desarrollo del producto no están a la altura”. También se refirió a Boca Juniors, club del cual es hincha, afirmando que “Boca es absolutamente compatible con algo global. Boca es un club global”.
“Si maltratás al hincha, que es el que paga la fiesta, en algún momento el negocio del fútbol lo siente”, advirtió. Agregó que el gran desafío argentino está en profesionalizar la gestión alrededor de la pasión futbolística.
