Cinco personas fueron condenadas por integrar una organización dedicada al robo y faena clandestina de ganado en Rosario de Lerma, La Silleta y Cerrillos. La investigación estuvo a cargo del fiscal Daniel Escalante.
Una investigación que demandó meses de trabajo permitió desarticular una organización dedicada al robo y faena clandestina de ganado que operaba en Rosario de Lerma, La Silleta y Cerrillos. Cinco personas fueron condenadas por distintos delitos vinculados al abigeato y la comercialización ilegal de carne.
La causa fue impulsada por el fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, y se originó a partir de numerosas denuncias realizadas por productores rurales de la zona, quienes reportaban la desaparición de animales en distintas fincas.
Según la investigación, la banda actuaba principalmente durante la madrugada en sectores rurales y poco transitados. Los animales eran sustraídos de corrales o potreros, trasladados a lugares alejados y posteriormente faenados de manera clandestina.
En varios casos, los propietarios encontraron restos de los animales abandonados cerca de los campos, entre ellos cabezas, cueros, vísceras y costillares.
Las pesquisas permitieron establecer que la organización apuntaba principalmente a vacas de raza Holando Argentino destinadas a la producción lechera. Los hechos se registraron en fincas ubicadas sobre las rutas provinciales 21, 24 y 36.
Durante la investigación, efectivos del Grupo Investigativo del Sector 82 y de la División Policía Rural y Ambiental reunieron pruebas clave, entre ellas intervenciones telefónicas y análisis de teléfonos celulares que permitieron reconstruir la planificación de los ilícitos.
Además, se determinó que los acusados utilizaban un automóvil Toyota Etios para movilizarse y transportar la carne obtenida ilegalmente. De acuerdo con la acusación, parte de la mercadería era distribuida y comercializada posteriormente en carnicerías de la zona norte de la ciudad de Salta.
La investigación también concluyó que Eduardo Alberto A., conocido como «El Gordo», lideraba la organización y coordinaba las maniobras. Entre los condenados figura además un efectivo policial en actividad, acusado de aportar información sobre controles y operativos.
En allanamientos realizados durante abril de este año se secuestraron teléfonos celulares, cuchillos de carnicería, sogas, bolsas arpilleras, sellos, carne sin documentación respaldatoria y otros elementos de interés para la causa.
Como resultado del juicio, cinco personas recibieron condenas por distintos delitos relacionados con el abigeato y la comercialización ilegal de carne. Además, la Justicia ordenó una reparación económica integral de 30 millones de pesos para las víctimas.
