El delito de abigeato y sus delitos conexos son abordados con mayor coordinación entre el Ministerio de Seguridad y la Justicia, según declaraciones de Ignacio Chavarría, gerente de PROGRANO.
El abigeato, definido como el robo de ganado, es un delito de larga data. Según informaron fuentes oficiales, los múltiples delitos que se desprenden de este han llevado a que el Ministerio de Seguridad y la Justicia comiencen a tratarlo con responsabilidad, con el objetivo de que quienes lo cometen paguen no solo por el daño económico a los productores sino también por el perjuicio a la salud pública debido a la venta de carne cuatrereada distribuida en la provincia.
InformateSalta, ante los últimos casos de abigeato registrados en el Valle de Lerma y en el sur provincial, consultó a Ignacio Chavarría, gerente de PROGRANO. Chavarría afirmó: “Cualquier delito rural siempre genera un daño económico muy grande al productor y también atenta muchísimo contra la propiedad privada y uno se siente sumamente vulnerado”.
Chavarría remarcó que durante muchos años los casos de abigeato solían tratarse como hechos aislados. Explicó que, en numerosas ocasiones, la rápida intervención policial permitía identificar a algún sospechoso, pero las investigaciones no avanzaban mucho más allá. No obstante, destacó que actualmente el trabajo coordinado entre el Ministerio de Seguridad, la Policía, la Brigada de Investigaciones y algunos fiscales permitió profundizar las pesquisas y descubrir una asociación ilícita “bastante compleja”. “Eso cambia completamente el peso del delito, porque ya no se trata de un hecho aislado sino de toda una banda organizada, y por ende las condenas también pueden ser mayores”, señaló.
Sobre el daño económico estimado en el secuestro de las 34 vacas recuperadas recientemente en el sur de la provincia, Chavarría indicó que no puede especificar un monto, pero aseguró que “son pérdidas millonarias ya que una vaca tiene un costo de $2 a 4 millones, aproximadamente”.
