El juez Marcelo Rubio condenó a Federico Javier López a 18 años de prisión efectiva por homicidio calificado y abuso sexual. Su hermano Ramiro Nicolás López fue absuelto y puesto en libertad.
La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, había solicitado prisión perpetua para Federico López y una pena de 10 años de cárcel para su hermano Ramiro López, a quien consideraba partícipe secundario.
Federico Javier López fue condenado a 18 años de prisión, mientras que su hermano, Ramiro Nicolás López, fue absuelto durante el juicio por el homicidio de María José Cabrera, ocurrido en Campo Quijano, una causa que generó fuerte conmoción social y siguió de cerca toda la provincia.
El juez de la Sala V del Tribunal de Juicio, Marcelo Rubio, condenó a Federico Javier López, de 23 años, a la pena de 18 años de prisión de ejecución efectiva por resultar autor material y penalmente responsable de los delitos de homicidio calificado por alevosía y abuso sexual con acceso carnal en dos hechos, todo ello en concurso real, en perjuicio de María José Cabrera y Ana Laura Gordillo.
Además, el magistrado dispuso que, una vez firme la sentencia, López sea trasladado a la Unidad Carcelaria Nº 1 en calidad de condenado. También ordenó la extracción de material genético para su incorporación al Banco de Datos Genéticos de la provincia.
En tanto, Ramiro Nicolás López fue absuelto en forma “lisa y llana” del delito de homicidio calificado por alevosía en calidad de partícipe secundario. El tribunal ordenó además su inmediata libertad, salvo que exista disposición contraria de otro tribunal.
Durante la etapa de alegatos, la fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, había solicitado una modificación en la calificación legal, apuntando a un homicidio calificado con el agravante de alevosía. Además, pidió prisión perpetua para Federico López y una pena de 10 años de cárcel para Ramiro López, a quien consideraba partícipe secundario.
A lo largo de más de dos horas de exposición, la fiscal remarcó distintos elementos incorporados a la causa. Entre ellos, señaló que al día siguiente del hecho Federico López todavía registraba 0,27 gramos de alcohol en sangre, por lo que se estimó que al momento del “accidente” habría tenido aproximadamente 2,13 gramos de alcohol en sangre.
“Fue un ataque cruel”, sostuvo Sodero Calvet durante los alegatos, al remarcar que, pese al estado de alcoholemia, el acusado se encontraba consciente de lo sucedido. En ese contexto, recordó además que López “llamó a su tío diciendo que su hermano y él se habían mandado una macana”.
En la última audiencia, realizada el jueves pasado, la defensa de Federico López presentó dos testigos de concepto vinculados a los hechos de abuso sexual incluidos en el expediente. Sus declaraciones fueron incorporadas al análisis final realizado por el tribunal antes de dictar sentencia.
Otro de los puntos destacados del fallo fue la decisión de remitir copia de las actuaciones a la Fiscalía Penal de turno ante la posible comisión de un delito por parte de Débora Maldonado, Karla Serrano y Julieta Valentina López, quienes declararon como testigos durante el juicio.
Asimismo, el tribunal fijó audiencia para el quinto día hábil a las 13 para dar lectura a los fundamentos completos de la sentencia.
