La modelo oranense, condenada a siete años de prisión por integrar una banda de narcotráfico, cumple arresto domiciliario en su vivienda mientras la sentencia no quede firme.
A dos meses de ser condenada a siete años de prisión, Martina Oliva continúa utilizando las redes sociales desde su domicilio en la ciudad de Orán, Salta. La modelo recibió la condena por integrar una banda dedicada al transporte de estupefacientes junto a su pareja, Gustavo Tolaba, quien fue condenado a 10 años de prisión.
Mientras la sentencia espera a quedar firme, Oliva cumple prisión domiciliaria en su vivienda. En los últimos días, se mostró en redes sociales comercializando fardos de ropa y también apareció a cara lavada, sin maquillaje, para promocionar su emprendimiento de venta de indumentaria.
