Un estudiante de la Universidad Nacional de Salta utilizó inteligencia artificial para generar y difundir imágenes íntimas falsas de al menos 12 mujeres, todas vinculadas a espacios de defensa de derechos de género. La directora del Observatorio de Violencia contra las Mujeres, Ana Pérez Declercq, analizó el caso en Radio Lup 94.7 y advirtió sobre una clara intención de disciplinamiento.
En la Universidad Nacional de Salta, un estudiante utilizó inteligencia artificial para crear y difundir imágenes falsas de desnudos de mujeres que participaban activamente en espacios vinculados con la defensa de derechos y la igualdad de género. Según informaron desde la Fiscalía, se registraron 12 casos.
Ana Pérez Declercq, directora del Observatorio de Violencia contra las Mujeres, dialogó sobre el tema en el programa Efecto Dominó de Radio Lup 94.7 y señaló que se observa una clara búsqueda de disciplinamiento por parte del victimario. “Es violencia de género la difusión de estas imágenes”, sostuvo.
En el ámbito universitario, destacó que se muestra un sostén hacia las víctimas y recordó que recientemente se abrió una capacitación sobre violencia laboral en la universidad. “No solamente se debe tener una oficina de atención de violencia en la casa de altos estudios, sino que debe haber un mensaje claro a su comunidad de no tolerar la violencia de género”, afirmó.
Pérez Declercq se refirió a la intención de algunos sectores de minimizar la violencia, pero aclaró que el caso de la UNSa es emblemático y que no se trata de algo ficticio al ser digital: “Lo digital es real y de hecho está presa la persona”. Agregó: “No es que no pasa nada si yo mando un mensaje… todo queda registrado, tiene sus consecuencias y se paga por eso”.
La provincia cuenta con Juzgados de Violencia y defensores de género, lo cual se debe poner en valor porque antes no existía. “El tema de la violencia de género es un tema nuevo. Son cambios importantes”, indicó. Otra herramienta judicial es la ley de 2015 que prevé medidas de protección y establece que los profesionales de la salud, educación y familia tienen la obligación de denunciar si conocen algún hecho de violencia.
“En 10 años las denuncias aumentaron un 98%. Hoy estamos denunciando y es importantísimo”, concluyó.
El trabajo con las víctimas
Una vez que una persona víctima de violencia de género se presenta, se le brinda acompañamiento psicológico. En este caso en particular, la universidad cuenta con un equipo interdisciplinario. “Muchas personas que han pasado por situaciones de violencia, así sea que la persona fue condenada, permanecen con miedo”, señaló Pérez Declercq. En este hecho, muchas de las personas involucradas tienen cargos jerárquicos y tomaron la valentía de denunciarlos, pero muchas veces ocurre que una alumna en sus primeros años es violentada en un aula y decide no regresar a la universidad, mientras que quien la agredió continúa yendo, se recibe y la vida de la víctima queda truncada.
Para finalizar, Pérez envió un mensaje a los salteños y salteñas: “Más allá de los espacios de denuncia, hay que hablarlo en las aulas, en las familias. Tiene que ser un tema en agenda. Tenemos que ponerle un freno a la violencia de género entre todos y todas”.
