Más de 50 familias que trabajan en la Feria Regional, ubicada en peatonal Florida entre Urquiza y San Martín, enfrentan un posible desalojo el 26 de mayo. Los puesteros reclaman el cumplimiento de un contrato vigente hasta 2028 y aguardan una resolución sobre la medida cautelar presentada.
En la peatonal Florida, entre Urquiza y San Martín, funciona desde hace cuatro décadas la Feria Regional, un espacio que ha sido cuna de emprendedores. Sin embargo, los dueños del predio decidieron darle un nuevo rumbo, lo que implicaría el desalojo de varias familias de su lugar de trabajo a partir del 26 de mayo.
Néstor Arancibia, abogado de las familias puesteras, informó a Radio Lup 94.7 SALTA que existe un contrato vigente entre los puesteros y los propietarios, con vencimiento el 15 de enero de 2028. Los afectados piden que se respete el acuerdo recientemente renovado.
El conflicto surge porque una cláusula del contrato contempla la opción de cambio de rubro, venta o decisión de los dueños de hacer uso de esa medida, con un aviso previo de 90 días. Dicho aviso se realizó el pasado 26 de febrero, notificando a las familias sobre la ejecución de la cláusula.
Como primera acción, el abogado envió una carta documento a los propietarios e intentó un acercamiento para conocer la postura de ellos y si el predio había sido vendido. “No recibimos respuesta”, señaló Arancibia.
Ante la falta de respuesta, se presentó una demanda por cumplimiento de contrato, solicitando además una medida cautelar con prohibición de innovar hasta que se resuelva la situación principal de las familias. La intención del acercamiento era que las pretensiones de los puesteros fueran escuchadas y, en caso de que se concrete el desalojo, se analice la posibilidad de trabajar hasta fin de año, debido a que las fiestas suelen ser fechas favorables para sus ventas.
Una de las puesteras expresó: “Si tenemos contrato por algo es, porque nosotros aquí estamos hace muchos años, cada 3 años renovábamos. Pedimos solamente que se nos respete el contrato”.
Actualmente, más de 50 familias se ven afectadas por esta situación. “Tienen toda su vida en este predio, con antigüedad la mayoría de más de 40 años, algunos están desde el primer día”, concluyó Arancibia.
