Carlos, el único argentino a bordo del crucero MV Hondius donde un brote de hantavirus causó tres muertos, relató cómo vivió la crisis sanitaria y destacó la asistencia de la Cancillería.
El crucero MV Hondius, donde se desató un brote de hantavirus que dejó tres muertos, llegó este domingo a Canarias con un grupo de aproximadamente 150 pasajeros en cuarentena, entre los que se encuentra Carlos, el único argentino a bordo. En sus primeras declaraciones públicas, Carlos contó cómo se vivió la crisis sanitaria a bordo del barco, destacó el accionar de la Cancillería argentina y explicó cómo será su cuarentena durante las próximas semanas.
«Fue distinto a lo que se había pensado», fue el primer balance de Carlos durante su diálogo con el canal TN y lamentó que la situación «fue una desgracia». Ingeniero retirado, el argentino reconoció que le gusta «hacer este tipo de turismo raro».
Según su relato, el buque había partido el 1° de abril de Ushuaia, con destino a las islas Georgias del Sur y luego a la isla Tristán de Acuña, un archipiélago volcánico del Atlántico Sur, conocido como el lugar habitado más aislado del mundo. Fue allí donde se enteraron del primer fallecido a bordo.
«Habían avisado que un matrimonio holandés estaba enfermo, con fiebre. Después comunicaron que el holandés murió, pero ninguno sospechaba nada, eran personas de edad. Se trató como una infección», relató Carlos. Un video que se conoció esta semana del momento muestra que el capitán lo informó como una muerte natural.
«Tristán de Acuña es una isla muy desolada, no tiene aeropuerto, tuvimos que viajar hasta Santa Elena. Ahí bajó la viuda y los llevaron a Johannesburgo en avión. Ella ahí fallece y se prendieron todas las alarmas», continuó. Fue entonces que comenzaron a hacer análisis y se indicó a los pasajeros del MV Hondius que debían hacer cuarentena.
La siguiente parada del barco era Cabo Verde, en África, donde estaba programado que terminara el viaje, pero no los dejaron desembarcar y tuvieron que ir a Canarias, España. «En el interín apareció un contagiado más, un inglés, que también desembarcó con síntomas. Él se recuperó, al igual que el médico y un guía. Los llevaron a todos a Johannesburgo», detalló el argentino, que hasta el momento no parece haberse contagiado.
En ese sentido, consideró que a bordo del barco «no había un clima preocupante» a pesar de las noticias y señaló que «estaba solo» durante su viaje, por ende, no tuvo contacto con los contagiados. Asimismo, destacó el trabajo de «Cancillería y las embajadas, espectacular, se han movido, se han preocupado, estaban en contacto permanente. Me dieron a elegir si quería pasar la cuarentena en Holanda o España».
Carlos eligió Holanda, por lo que ahora espera un avión que lo lleve desde Canarias hasta Países Bajos junto con un grupo de holandeses y otros extranjeros. «A los holandeses los dejan ir a sus casas, manteniendo el aislamiento, y al resto nos ubican en hoteles. Me van a hacer análisis de sangre y vamos a tener controles periódicos», detalló.
Si bien Carlos aseguró que le gusta navegar, también expresó que «el viaje ya era largo» y reconoció: «Nunca me fui tanto tiempo, eran 30 y pico de días el viaje. Yo tendría que haber estado en Buenos Aires el 5 (de mayo) y ahora se va a alargar por lo menos 15 días más».
