El diputado provincial Gustavo Orozco afirmó que no tiene dudas sobre el uso de la aeronave para narcotráfico y reclamó medidas más firmes contra los vuelos ilegales.
Tras el hallazgo de una avioneta estrellada y abandonada en el Chaco salteño, el diputado provincial Gustavo Orozco, en diálogo con Efecto Dominó de Radio LUP, aseguró que «no tiene dudas de que transportaba droga» y remarcó que «nadie abandona una aeronave de esas características si no es para ocultar algo».
Según indicó, en los últimos cinco años se registraron al menos una docena de casos similares en el Chaco salteño, especialmente en zonas como Rivadavia. «Esto pasa seguido, pero la gente se olvida hasta que aparece otra avioneta», remarcó.
En esa línea, explicó que los accidentes aéreos representan solo una mínima parte de la actividad clandestina. «Por cada avioneta que cae, hubo al menos 100 vuelos. De 99 no nos enteramos nunca», afirmó, citando estimaciones de especialistas en aviación.
Orozco también apuntó contra la falta de controles y la ausencia de una política firme a nivel nacional. «Está claro que no hay decisión política para combatir esto. Las fuerzas lo saben, pero no se actúa», cuestionó. Además, insistió en la necesidad de avanzar con la llamada «ley de derribo», a la que consideró «la única herramienta efectiva» para frenar el ingreso de vuelos ilegales.
El diputado fue más allá y vinculó el crecimiento del narcotráfico con estructuras de poder. «La política y el narcotráfico están muy de la mano. No lo digo yo, lo dicen los hechos», lanzó, al mencionar antecedentes de funcionarios y dirigentes involucrados en causas vinculadas a drogas.
Finalmente, advirtió que Argentina se ha convertido en una ruta clave para el tráfico internacional. Según explicó, la droga ingresa principalmente por el norte -con Salta como punto estratégico- y luego es trasladada hacia puertos fluviales para su exportación a otros mercados.
