El procurador general de la provincia, Pedro García Castiella, se refirió a la violencia en las escuelas y pidió reforzar el rol de las familias y la articulación institucional para prevenir conflictos.
El procurador general de la provincia, Pedro García Castiella, se refirió en Sin Vueltas al contexto de violencia que atraviesan las escuelas y vinculó estos episodios con la necesidad de reforzar el rol de las familias y la articulación institucional para prevenir conflictos.
En ese marco, explicó que desde hace tiempo el Ministerio Público viene trabajando junto al área educativa en situaciones de violencia escolar y hechos delictivos que involucran a niños, niñas y adolescentes. “Siempre la escuela fue una caja de resonancia y el primer alerta. Muchas veces, en casos de abuso o maltrato, la primera noticia la tiene la maestra o la directora”, sostuvo.
El funcionario remarcó que ese vínculo se fue fortaleciendo en los últimos años, especialmente ante el crecimiento de situaciones de violencia, con el objetivo de agilizar la comunicación entre las instituciones educativas y la Justicia.
García Castiella también hizo hincapié en el impacto de las nuevas tecnologías en la vida de los jóvenes y su relación con fenómenos como el bullying y el grooming. “El chico que está al lado nuestro, con un celular, puede estar en una realidad paralela que tiene efectos muy fuertes en la vida real”, advirtió.
El procurador llamó a mantener una mirada equilibrada frente a los episodios recientes: evitar el alarmismo, pero sin descuidar la prevención. “Por un lado no hay que alarmar, pero por otro hay que tener un ojo fino, porque uno no sabe dónde puede aparecer un caso grave”, señaló.
Según explicó, si bien hubo situaciones de tensión, en Salta se logró sostener la normalidad en el dictado de clases sin necesidad de suspensiones. Para García Castiella, uno de los puntos centrales en la prevención es el compromiso del entorno familiar. “Es muy importante integrar a las familias. Necesitamos que los padres se comprometan con las escuelas”, afirmó.
El funcionario vinculó muchos de los problemas de violencia con situaciones de marginación que atraviesan niños y adolescentes. “La raíz muchas veces está en un chico que se siente marginado. De ahí surgen el bullying, el grooming y hasta respuestas violentas”, explicó. Finalmente, remarcó la importancia de fortalecer el rol docente en la detección de estos casos.
