Peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales descartaron que el cruce de peatones haya causado el siniestro y confirmaron que el acusado manejaba a más de 100 km/h en zona de 60 y con 1,62 g/l de alcohol en sangre.
En una nueva audiencia del juicio por el trágico hecho ocurrido en la Avenida Paraguay, peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) descartaron que el cruce de peatones haya sido la causa de la pérdida de control del vehículo conducido por el imputado.
Durante la audiencia, dos licenciados en Criminalística que realizaron la pericia accidentológica ratificaron que el acusado circulaba a una velocidad excesiva —más de 100 km/h en una zona limitada a 60 km/h— y bajo los efectos del alcohol, con 1,62 g/l en sangre. Además, señalaron que no hubo maniobras de frenado ni intentos de reducir la velocidad.
Según la reconstrucción, el hecho ocurrió el 17 de marzo de 2024, cuando el conductor embistió a un primer grupo de peatones y, metros más adelante, a un segundo grupo. Tras una maniobra brusca, perdió el control del vehículo, invadió la zona peatonal, subió a la platabanda y terminó colisionando contra una palmera.
En sus conclusiones, los peritos afirmaron que la velocidad y el estado de alcoholemia afectaron la capacidad de reacción del conductor y descartaron tanto factores climáticos como el cruce de peatones como causa del siniestro.
También declaró una psicóloga del CIF, quien presentó un informe victimológico sobre una de las personas lesionadas, y testigos presenciales. Entre ellos, un motociclista amigo del imputado aseguró que fue sobrepasado por el acusado a alta velocidad momentos antes del hecho.
El juicio, en el que se investiga la responsabilidad del acusado por la muerte de cinco personas y múltiples heridos, continuará este miércoles con nuevas declaraciones.
