Un informe de la Universidad de San Andrés revela un alto nivel de descontento, con la falta de trabajo, los bajos salarios y la corrupción como principales preocupaciones. Paralelamente, la UCA registró un aumento en su Índice de Incertidumbre Económica.
Un informe de la Universidad de San Andrés (Udesa) sobre Satisfacción Política y Opinión Pública indica que el 68% de los argentinos se declara insatisfecho con la marcha general del país. Según el reporte, los principales problemas identificados son la falta de trabajo (40%), los bajos salarios (39%) y la corrupción (38%). Además, el estudio señala un retorno de la preocupación por la inflación, que había perdido centralidad en mediciones anteriores.
El reporte de Udesa detalla que un 56% de los consultados considera que el país está peor que en 2025, mientras que un 43% cree que la situación empeorará en el próximo año, reflejando un aumento del pesimismo en todos los segmentos sociales.
En un contexto económico marcado por la incertidumbre, la Universidad Católica Argentina (UCA) publicó su Índice de Incertidumbre Económica (IIE), que registró un aumento al alcanzar un valor de 54 puntos en marzo, por encima de los 49,6 de diciembre y los 53,3 de febrero. El informe de la UCA asocia este incremento con conductas defensivas de los agentes económicos, menores niveles de actividad y mayor volatilidad. No obstante, aclara que los registros actuales son más favorables que los de 2024 y algunos meses de 2025.
Daniel Aromí, responsable del relevamiento de la UCA, identificó varias categorías que impulsaron el malestar en los últimos meses. La actividad legislativa intensa durante el verano y las discusiones sobre posibles casos de corrupción en el Ejecutivo dieron relevancia a la categoría Política. En el ámbito Laboral, el debate en torno a la reforma laboral tuvo alta incidencia en febrero. La categoría Pobreza también recuperó peso, coincidiendo con la publicación de datos del INDEC a fines de marzo y con cuestionamientos metodológicos que sugieren que la baja del indicador no habría sido tan pronunciada como se informó oficialmente.
Economistas consultados analizaron las causas de esta percepción. Jorge Colina, director de la consultora Idesa, vinculó la incertidumbre a la compleja situación del mercado laboral, donde el acceso al empleo es difícil y las ventas para los trabajadores independientes se mantienen débiles. Colina señaló que, pese a cierta recuperación de ingresos respecto de 2024, el salario real se mantiene en niveles similares a fines de 2023. Para el economista, la percepción general es de estancamiento en ocupación, actividad económica y poder adquisitivo.
Maximiliano Gutiérrez, economista del Ieral de la Fundación Mediterránea, sostuvo que la incertidumbre actual no provendría de la sensación de una crisis inminente, sino de una falta de claridad en la comunicación gubernamental, que eleva las expectativas de la población.
