Los combustibles registraron una nueva actualización de precios en la ciudad. Un referente del sector analizó los factores locales e internacionales que influyen en el mercado.
Los combustibles volvieron a registrar una suba en la ciudad de Salta. La nafta súper ya se vende por encima de los $1800 el litro. Con la última actualización, el valor llegó a $1810, lo que representa un incremento respecto de los $1779 que se pagaban a comienzos de semana. El ajuste también se trasladó a los combustibles premium.
La nafta Infinia se ubica en $1982 por litro, mientras que el gasoil Infinia Diesel alcanzó los $2089. El Diesel 500 se comercializa a $1909. Por su parte, el GNC se mantiene en $868 el metro cúbico.
Manuel Pérez, expresidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Salta, consideró que las subas registradas se encuentran dentro de lo que el sector esperaba. «Fueron aumentos dentro de lo imaginable», señaló.
El referente vinculó la evolución del mercado con el complejo escenario internacional, especialmente con el conflicto en Medio Oriente y las tensiones en zonas estratégicas para el comercio del petróleo. «Para cualquier persona con la mayor cantidad de información disponible resulta difícil hacer un análisis con fundamento y tratar de avizorar lo que va a pasar», explicó.
Pérez recordó que el petróleo es un commodity cuyo precio depende en gran medida del contexto global. Mencionó que en los últimos días el barril Brent, referencia internacional, llegó a ubicarse cerca de los 86 dólares, mientras que en Argentina existe el llamado «barril criollo», que fija un valor interno cercano a los 60 o 70 dólares para el consumo local.
«En estos momentos en que el mundo es prácticamente un polvorín, Argentina pasa a tener cierta previsibilidad respecto de lo que puede ocurrir con el precio de los combustibles», indicó. Según explicó, esa estabilidad relativa responde en parte a la política energética adoptada en el país.
El dirigente también mencionó declaraciones recientes del presidente de YPF, quien habló de una estrategia de «pico y valle» para los precios, con el objetivo de amortiguar las variaciones internacionales. De todos modos, Pérez advirtió que el impacto del contexto global podría sentirse en distintos países, mencionando reportes sobre dificultades en la provisión en mercados como China.
